Con una derrota por 3 – 5 ante el Bornense, el Deportivo Ubriqueño alevín A puso el cierre a su primera temporada en la competición provincial en la que el equipo ha finalizado en la 14ª posición del grupo 8 de la 3ª Andaluza, con 4 victorias y 24 derrotas. Sin duda ha sido una temporada de aprendizaje para un grupo de niños que, en su mayoría, desconocía lo que era competir a nivel federado y que ha terminado experimentando una gran progresión a lo largo de todo el curso. “Me he encontrado jugadores que no sabían competir y jugadores que con 11 o 12 años técnicamente estaban muy limitados”, ha explicado el entrenador del Deportivo Ubriqueño, José Manuel Garrón que ha incidido en que “no solo tienes que trabajar la faceta técnico táctica, sino también la psicológica con ellos y montar un equipo que no es un equipo, que no ha competido y que no tiene ese afán, ese gen. Para ellos es disfrutar con los amigos un rato, echar un partidillo como lo hacen en el colegio. Intentar llevarlo a la competición es un salto muy grande en todos los aspectos”.

El Deportivo Ubriqueño alevín A ha contado esta temporada con una plantilla de 13 jugadores, que en su mayoría provenían de la Escuela de Fútbol. Por ello ha criticado que “un jugador pueda estar 3 o 4 años en una escuela de fútbol y salga sin saber hacer un control, dar un pase con el interior o posicionarse. En la escuela se deben trabajar más esos fundamentos básicos importantísimos”. Garrón ha puesto de relieve que el Deportivo Ubriqueño “ha crecido mucho en poco tiempo y ese crecimiento tan rápido le ha hecho, en el buen sentido de la palabra, errar a la hora de elegir categoría para los nuevos equipos que se van creando. Creo que nosotros teníamos equipo para competir en la 4ª y no en 3ª. Yo me he encontrado con un equipo de amigos del colegio que, quitando dos o tres, no sabían ni habían competido”. Además, ha recalcado que “la filosofía del Ubriqueño es diferente, no va tan enfocada a la competición, sino a la participación, a los valores y a que todo el mundo se sienta útil”. Por ello, para él “era muy importante recuperar la autoestima de los niños, esa confianza en sí mismo”.

De su equipo ha destacado “la progresión y el crecimiento de manera individual y colectiva, la unión, el grupo de amigos que se ha establecido, la capacidad para retener muchos de los valores que hemos estado trabajando a lo largo de toda la temporada y que les van a servir tanto dentro del terreno de juego como fuera”. En esta línea ha manifestado que después de un inicio irregular, “la segunda vuelta ha sido bastante positiva, hemos competido muchísimo, hemos sabido sufrir participando del partido y sintiendo ya lo que es el fútbol, no simplemente ir por ir”. A esto hay que añadir que “aparte de tener un equipo inexperto en competición, tuvimos la mala suerte de que nuestro portero se lesionó en pretemporada y hemos jugado prácticamente una vuelta sin portero y eso te condiciona mucho”.

José Manuel Garrón ha señalado que lo que más le ha costado a su equipo están temporada ha sido “la competitividad. Es un grupo de niños maravilloso en el sentido de buenas personas y educados, pero les falta ese afán competitivo, esa garra, esa lucha, esa picaresca”. En este sentido, también ha reconocido que “ll que más le ha costado ha sido a mí porque siempre ha sido un ganador nato. Ellos desde el inicio hasta el final han tenido un compromiso, una fraternidad y una unión dentro del club”.  De cara a la próxima temporada, del grupo que ha dirigido hasta 9 jugadores pasarán a la edad infantil, por lo que tendrán que reforzar al equipo. Cuestionado sobre este asunto, teniendo en cuenta la presumible irrupción del Atlético Ocuri como tercer equipo de Ubrique, José Manuel Garrón ha considerado que, desde su punto de vista, conseguir jugadores para el equipo no será un problema, subrayando que “particularmente creo que niños sí hay, lo que no creo que haya son instalaciones. Ya este año, relativamente, ha habido algún que otro problema con el tema de la disposición de las instalaciones, de los horarios y demás. Ahora, el club nuevo traerá varios equipos y sí veo que el tema de las instalaciones puede ser algo problemático”. En esta línea, ha criticado que el fútbol ubriqueño “está igual que hace 30 años, en la dinámica de intentar quitarte al niño y no en unificar”. Desde su punto de vista, “lo importante es un proyecto común para que el fútbol de Ubrique pueda avanzar”, algo que según él debe partir “del dueño de las instalaciones que es el que debe establecer un determinado criterio dentro de lo que estime la ley oportuna”.