El duelo entre el Atlético Ocuri y el Bolivia CF correspondiente a la séptima jornada de la Segunda Andaluza senior femenina que se disputó el pasado domingo estuvo marcado por la lesión de la ubriqueña Anabel que tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario como consecuencia de una contusión que le afectó a las cervicales y provocó que se desplomará sobre el césped. Corría el minuto 65 y el colegiado, siguiendo el protocolo de la Federación Andaluza de Fútbol para estos casos, decidió suspender el partido después de que la jugadora fuera atendida sobre el césped durante unos 20 minutos. Felizmente, y tras ser explorada tanto en el hospital como en la mutua de la Federación, el diagnóstico se quedó en una fuerte contractura que afectó a las cervicales, por lo que solo requerirá de un período de descanso y fisioterapia para recuperarse. Por otro lado, la Federación tendrá que establecer ahora una nueva fecha para que se disputen los más de 20 minutos que quedaron pendiente.

En lo puramente deportivo, el equipo linense del Bolivia CF, a pesar de que llegaba a Ubrique sin haber puntuado en las seis jornadas anteriores, sorprendió a las ubriqueñas desde el primer minuto con un juego bien hilvanado e imponiéndose a las locales en casi todas las líneas. El Bolivia buscó con descaro desde el principio la portería defendida pro Mamen y así, a los 11 minutos, consiguió su premio con el gol de Triana con un potente tiro desde fuera del área. Tan solo 4 minutos después la misma jugadora estrelló un balón en el poste tras un tiro cruzado y poco después, otra jugadora mandaba a las nubes un balón suelto dentro del área cuando lo tenía todo a favor. En ese tiempo, las ubriqueñas se defendieron como pudieron, aunque acusaron las numerosas imprecisiones y pérdidas de balón tanto en la defensa como en el centro del campo. Los pocos acercamientos al área linense se saldaron con tiros lejanos y con escasa potencia, muy fácil para la portera rival. No obstante, pasada la primera media hora las visitantes se acomodaron un poco mientras que las ubriqueñas fueron poco a poco resarciéndose de su dominio, llevando algo de peligro a balón parado, aunque nunca encontró rematadora para los balones aéreos.

Así se llegó al descanso, con la sensación de que el Atlético Ocuri había salido con vida de los primeros 45 minutos. Por eso mismo, tras la reanudación el Bolivia CF salió con la idea de matar el partido y no especular con el resultado, controlando la situación y buscando el segundo gol ante un Atlético Ocuri que no terminaba de crear peligro. De esta manera estaba la situación cuando llegó la lesión de Anabel y la suspensión del partido.

Tras todo esto, el entrenador del Bolivia CF, Daniel Amaya, reconoció que “nos hemos llevado un susto muy grande” ante “una circunstancia que está por encima de cualquier partido y cualquier resultado”. Amaya afirmó que “hay un protocolo que hay que cumplir y el árbitro lo ha aplicado correctamente para evitar la tensión y el malestar de las mismas compañeras al saber que hay una jugadora que ha sufrido un percance. Creo que ha actuado correctamente”.

En lo puramente deportivo, el técnico linense señaló que “hemos arrancado bien la primera parte, pero el trabajo está por hacer, somos un equipo como el Atlético Ocuri, que estamos en formación, que estamos creciendo”. “Hemos fallado 4 o 5 ocasiones muy claras en la primera parte y creo que es provocado porque el equipo no está acostumbrado a esta situación. Es normal que, de cara al gol, tengan esas dudas y esa ansiedad por llegar al fin del gol”, añadió. De igual manera advirtió que “el equipo contrario aprieta, está en casa y no tira la toalla y tenemos que ser conscientes de eso” y que “en el momento que hemos bajado un poquito el ritmo, que las jugadoras se han visto un poquito acomodadas, el Atlético Ocuri no te da cuartel”. Daniel Amaya explicó también que “en la segunda parte hemos dicho que había que matar el partido y que no podíamos especular con el resultado porque sabemos lo que es esto, ya nos ocurrió en San Fernando”. En este sentido subrayó que “mis sensaciones eran buenas, era un partido que teníamos controlado, ellas apenas estaban llegando en la segunda parte, no estaban creando peligro, aunque siempre con la duda de una jugada a balón parado, de córner, en la que puede venir el empate”.

Por su parte, el entrenador del Atlético Ocuri, Luis Miguel Fernández, también confirmó que el fútbol había quedado el domingo en un segundo plano ante la situación que se vivió y se mostró a favor de la suspensión del encuentro: “Creo que ha sido lo mejor porque el estado anímico de las jugadoras, tanto de unas como de otras, no iba a ser el mismo. No sé si tendrán que venir aquí, hemos hablado con ellos para que no se peguen otro viaje por 20 minutos y hemos acordado jugar en un campo neutral, pero por lo visto la Federación no va a permitirlo”. En su opinión, “lo más importante es la recuperación de Anabel, que se ponga bien y que no sea nada grave porque hemos pasado un susto bastante grande”. Sobre el encuentro, Luis Miguel Fernández reconoció que “esperaba un equipo más endeble, pero tiene jugadoras bastante buenas y con un disparo bastante potente. El resultado podía haber sido más abultado si no hubiera sido por la intervención de nuestra portera Mamem, que ha estado fenomenal”. Para el técnico ubriqueño su equipo había dado “demasiadas facilidades” lo que había provocado que “ellas se hayan crecido y nos hayan complicado la vida”. “No hemos estado bien en ninguna de las líneas. Prácticamente hemos llegado un par de veces y disparos de lejos sin potencia”, concluyó.