El ubriqueño Rafael Enrique Carrillo participó el pasado fin de semana en el Campeonato de España de Duatlón que se celebró en Soria, en lo que fue su vuelta a la competición oficial casi 8 meses después. La prueba, que se disputó bajo un estricto protocolo sanitario, con inscripciones limitadas e importantes medidas de seguridad, fue la tercera cita de este 2020 para un Rafael Carrillo que debutaba este año en la categoría junior. Sobre un circuito de 5 km de carrera a pie, 20 km de bici y 2,5 km de carrera a pie, el gallego Manuel Menéndez se llevó la victoria con un tiempo de 56’02’’, seguido de Aitor Díaz (56’12’’) y Carlos Vizcaíno (56’13’’). Carrillo cruzó la meta en la 38ª posición con 1h04’52’’.

El componente del Triatlón Tíjola – Ociodeporte Baza ha reconocido que el resultado no respondió a las expectativas que tenía, pero que terminó satisfecho: “Estoy contento porque dentro de lo que uno espera, yo sabía hasta dónde estaban mis posibilidades”. Del mismo modo ha comentado que terminó con “sensaciones maravillosas después de 8 meses sin competir. Iba buscando buenas sensaciones para seguir entrenando feliz”.

Carrillo ha confesado que físicamente no llegaba en su mejor nivel, ya que, entre otras cosas, la confirmación oficial de la celebración de la prueba tuvo lugar solo una semana antes. Además, ante la incertidumbre del calendario competitivo de este año ha señalado que venía “de un parón de casi dos meses de entrenamiento porque me faltaba motivación para entrenar”. “Me faltaba ambición para sufrir en los entrenamientos al no haber competición”, ha explicado.

En lo puramente deportivo, el triatleta ubriqueño ha contado que se planteó el primer sector de carrera a pie “como si solo fuera un 5.000. Me vi bastante sólido hasta que a falta de 2 km empecé a perder velocidad. No acabé tan rápido como pensé”. Tras esto afrontó un duro sector de ciclismo, con un recorrido rompepiernas. “Me encantó el circuito. Aunque pegaba mucho el viento, me encantó, y más todavía porque era sin drafting, por lo que no se formaron los grupos en los que te sueles relajar un poquito. Fueron los 20 km a fuego”. No obstante, en el último sector de carrera a pie notó el desgaste de los dos anteriores: “Ha sido la vez que más castigado me he bajado de la bici. Los primeros 500 metros sufrí calambres en los gemelos, pero al final se me pasaron”. Con vistas al futuro, Rafael Carrillo ha subrayado que para mejorar su rendimiento en carrera tendrá que “dosificar en la bici y entrenar más la respiración intensa de la carrera a pie”.

Con relación a los meses de confinamiento, Carrillo ha afirmado que se encontraba a muy buen nivel justo antes del cierre: “Nunca había estado tan rápido en la carrera a pie como en la contrarreloj de Úbeda”. El ubriqueño, que se encontraba en esos momentos en Málaga como deportista becado interno en el Centro de Tecnificación Andaluz de Triatlón, regresó a Ubrique, en donde ha permanecido desde entonces, descartando su vuelta para esta temporada. Para el joven triatleta “se ha perdido el año competitivamente hablando, pero deportivamente no. Las mejoras hechas por cada uno durante este período pueden ser importantes para la temporada que viene”. Por último, ha anunciado que tiene vistas algunas pruebas de aquí a final de año y que intentará acudir si finalmente no se suspenden, como ha ocurrido con la mayor parte del calendario. Sin embargo, no es algo que le obsesione ya que su planteamiento es competir según vayan surgiendo las pruebas.