El Deportivo Ubriqueño alevín B ha terminado esta temporada logrando el subcampeonato del grupo 8 de la 4ª Andaluza tras completar una liga en la que la plantilla ha vuelto a exhibir un gran fútbol y un alto nivel competitivo, hasta el punto de haber ganado 21 de los 24 partidos disputados, algo que, sin embargo, no le ha bastado para llevarse el título liguero. Y es que el nivel de exigencia ha vuelto a ser altísimo en ese mano a mano que ha vuelto a protagonizar con el Xerez Deportivo FC, a la postre campeón de liga con tres puntos de ventaja sobre los ubriqueños.

El entrenador del Deportivo Ubriqueño alevín B, Pepe Rodríguez Soto, se ha mostrado satisfecho con la temporada de su equipo, aunque ha lamentado que debido a la covid no ha gozado de la continuidad que le hubiera gustado, ya que “tuvimos que aplazar muchos partidos, bien por los niños que tenían covid o por sus familiares”. Soto ha reconocido que tanto su equipo como el Xerez Deportivo FC han estado muy por encima del resto y que finalmente la liga se ha terminado decidiendo en los duelos directos, en los que se han podido ver “grandes partidos, muy interesantes y muy bien jugado por ambas partes, con alternancias en ambos partidos”. En este sentido ha reconocido que en años anteriores ya han mantenido esta rivalidad con el equipo jerezano, con la diferencia que “ellos son niños escogidos y yo mantengo casi siempre el mismo equipito. Con 10 niños hemos hecho lo que hemos hecho”.

Buena culpa de ello lo tiene el buen trato de balón de sus pupilos, que han vuelto a desplegar un juego que se ha ganado el reconocimiento de entrenadores y padres rivales. “Siempre hemos jugado de la misma forma porque yo no entiendo el fútbol de otra manera, parando el balón y quererlo jugar. Yo no quiero que mis niños peguen voleones”, ha explicado. En este sentido, Pepe Rodríguez Soto ha señalado que con el paso de los años sus jugadores “van mejorando, se van dando cuenta y yo me encuentro con que quieren más, hacer más cosas […]. Hacen cosas que antes no hacían, tener más el balón, saber cuándo se la tienen que echar al compañero. Eso va con el tiempo”. Para el entrenador ubriqueño, lo bueno de sus jugadores es que “siguen teniendo hambre, que quieren hacerlo mejor y superarse”. No obstante, también ha dejado claro que todo esto es fruto del trabajo y que el suyo “es un equipo en el que tiene que trabajar todo el mundo”. “Se tienen que corregir, que no se crean que esto está hecho, aunque ellos lo saben de sobra. Saben que conmigo entrenando hay que darlo todo y jugando lo mismo. Al futbolista lo que le tienes que pedir es que corra, después le pueden salir las cosas bien o malamente, pero que por lo menos corran”, ha añadido.

Soto ha reconocido que esta temporada han tenido una plantilla muy corta y que la suerte ha estado de su parte porque ningún jugador se ha lesionado. Eso sí, ha manifestado que para encarar una temporada “por lo menos 12 o 13 niños son necesarios”. Sobre la salida en bloque del cuerpo técnico y gran parte de la plantilla de la disciplina del Ubrique UD para incorporarse al Deportivo Ubriqueño en lo que ha sido esta última temporada, ha explicado: “Nos dieron tanto a Villa como a mí 17 futbolistas y yo les dije que eso eran muchos futbolistas y que había que dejar a niños sin jugar e iba a ser un problema con los padres. Mi proposición fue que hicieran tres equipos con 12 futbolistas y ellos dijeron que no podía ser. Los padres dijeron que no seguían ahí y a mí la directiva me echó. Entonces los padres apostaron por mí”. En este sentido ha señalado que en su primer año como equipo del Deportivo Ubriqueño “no hemos tenido problema ninguno porque nosotros nos dedicamos a entrenar, a jugar y a nada más”. Por último, Pepe Rodríguez Soto ha querido dar las gracias “tanto al presidente y compañero, como a padres y madres por su implicación, incluyendo a mi delegado Javier Bautista y a mi segundo, mi amigo Paco Caro”.

En otro orden de cosas, en la tarde de hoy también hemos repasado la andadura del Ubrique UD benjamín en una temporada en la que ha finalizado en la 6ª posición de la clasificación del grupo 8 de la 3ª Andaluza con un balance de 11 victorias, 1 empate y 12 victorias. El equipo entrenado por Antonio Barragán tuvo un inicio de liga irregular, en el que le costó tiempo conseguir su primera victoria. No fue hasta la novena jornada y a partir de ahí la racha se invirtió hasta el punto de lograr 9 victorias en las siguientes diez jornadas, de manera que el equipo ha ido de menos a más y quizás ha cerrado la liga en su mejor momento de la temporada. Por eso, Antonio Barragán ha calificado la temporada como “muy positiva”, a pesar de que al equipo le costó coger el ritmo de competición al ser, en su mayoría, una plantilla con escasa experiencia en el fútbol federado.

El Ubrique UD benjamín ha contado en esta temporada con una plantilla de 20 jugadores, que según su entrenador “no ha estado muy compensada, el escalón se ha notado”. “Entre medio de los que han jugado casi todos los partidos y los que han jugado menos, me ha faltado alguien que nivelara el equipo. Yo estoy muy contento con todos los niños, los que han jugado menos que no habían competido nunca han avanzado muchísimo”, ha añadido. En esta línea, ha señalado que “los niños que han entrado nuevos y van a subir a alevines ya van rodados y los que se quedan ya tienen este año de experiencia”. Por ello, el entrenador del Ubrique UD benjamín ha lamentado que la liga haya terminado “cuando ya el equipo ha cogido la racha, se ha acomodado a la categoría y tienen más confianza”.

En lo referente al grupo 8 en el que ha militado esta temporada, Antonio Barragán ha comentado que “salvo 4 o 5 equipos, los demás han sido de nuestro nivel” y que, en su opinión, “estamos en el sitio donde nos hemos merecido estar. Los equipos que han quedado más arriba los he visto más fuertes que nosotros”. Barragán se ha mostrado satisfecho en líneas generales con el juego de su equipo hasta el punto de afirmar que “como entrenador he salido contento de muchos de los partidos que hemos perdido”. El míster del Ubrique UD benjamín ha asegurado que “llevo muchos años entrenando y no recuerdo un año que haya disfrutado tanto con los niños como este año. Han tenido un comportamiento sensacional, tanto los niños como los padres”. Del mismo modo, ha querido destacar “el avance que han pegado todos. Hay un par de niños que no sabían darle a la pelota, le daban al aire. Ahora ya le dan a la pelota, la paran y hacen cositas”.