El pasado 25 de agosto, los ultrafondistas Manuel Tenllado, Paco Contreras y Juan Andrés Camacho iniciaron el proyecto ‘1.000 km por el Apego’, un reto físico, deportivo y solidario con el que pretenden recorrer a pie los más de 1.000 km que hay entre Santiago de Compostela y Secadero, en Casares, en tan solo 15 días. En su penúltima etapa, estos corredores han pasado hoy viernes por Ubrique y hemos aprovechado para conocer su experiencia.

El desafío ‘1.000 km por el Apego’ es ante todo un reto con un trasfondo solidario, dar a conocer el trastorno del apego, un problema de carácter psiquiátrico que afecta a los niños y que se caracteriza por las formas inapropiadas y trastornadas de relacionarse socialmente en la mayoría de los contextos. El proyecto se completa con una recaudación de fondos a favor de la ONG Petales España, Asociación de Ayuda Mutua a los afectados de los Trastornos de Apego, que se puede hacer hasta mañana sábado a través de migranodearena.org. Hasta el momento han recaudado un total de  1.850 euros gracias a 31 donaciones.

En la mañana de hoy, Manuel Tenllado, Paco Contreras y Juan Andrés Camacho, junto al también ultrafondista Fran Viegas, que se les ha unido en Guillena, han atravesado Ubrique dentro del itinerario de su 14ª y penúltima etapa, aprovechando para hacer una visita a los estudios de Radio Ubrique, en donde han dado a conocer este espectacular desafío que están a punto de completar.

Los cuatro corredores se han mostrado exultantes y animados, a pesar de la paliza que llevan, ya que son conscientes de que el reto está ya prácticamente superado, a falta de una última etapa que será en casa. No obstante han destacado la dureza del desafío planteado, ya que su rutina ha sido la de completar diariamente unos 80 km a través de caminos y carreteras, para lo que han necesitado más de 10 horas diarias.

A esto hay que unirle los rigores del calor en esta época estival, sobre todo a partir de la provincia de Salamanca. Además han tenido que superar algunos problemas físicos, como una ampolla del tamaño de una catedral gótica en uno de los pies de Manuel Tenllado o una gastroenteritis que obligó a Juan Andrés Camacho a ser hospitalizado en Cáceres.

Además, en estas últimas etapas se les han ido uniendo por los diferentes lugares por los que han pasado corredores locales que los han acompañado y ayudado a hacer más amenas las jornadas. A falta de una etapa, todos se encuentran en perfecto estado y con la satisfacción de ver casi cumplido este reto deportivo con el que han querido ayudar a dar visibilidad al problema del trastorno del apego.

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