Con una jornada de convivencia y con la entrega de trofeos del equipo, el Ubrique UD alevín A puso fin la semana pasada a una temporada que, si bien, en el apartado puramente deportivo ha sido más que aceptable, en el organizativo y federativo ha sido un curso aciago, marcado por las interrupciones de la competición, la falta de previsión, la improvisación y la inflexibilidad para cumplir con el calendario en un contexto de la crisis sanitaria. Para el entrenador del Ubrique UD, Antonio Barragán, la temporada deportiva ha sido un “desastre total” porque, entre otras cosas, lo que “se tenía que terminar en 7 o 9 meses se ha hecho en 4”.

Barragán ha hecho referencia a la reunión que mantuvieron en Villamartín representantes de los clubes con los de la Federación Gaditana de Fútbol antes del inicio de la temporada para plantear cómo se iba a llevar a cabo la competición: “Ahí se habló de la pandemia, de lo que podía pasar, pero ninguno se puso en lo peor. Todo el mundo decía que en enero estaríamos jugando y todo estaría controlado. Nadie se puso en lo peor y ha sido un descontrol”. “La idea era empezar poco antes de Navidad, pero dependía de cómo fueran las cosas. Al final, la última opción fue empezar en enero. Lo que no nos habían dicho es que se tenía que terminar la temporada en mayo, si no, nos hubiésemos negado a inscribir los equipos y a jugar porque ha sido un desastre”, ha explicado. El entrenador ubriqueño ha criticado sobre todo la inflexibilidad de la Federación para terminar la liga más allá de la fecha establecida en diciembre, a pesar del elevado número de partidos pendientes que tenían muchos equipos por las suspensiones debidas a los confinamientos y los brotes de covid. En este sentido, ha afirmado que “ha habido equipos como el juvenil, el cadete o el infantil B a los que se les ha llegado a meter hasta 3 partidos por semana”, sin tener en cuenta el período de exámenes en el que se encontraban los escolares ni la exigencia física para unos jugadores que no han podido entrenar adecuadamente a lo largo del curso. Por ello no ha dudado en señalar que “las federaciones no miran nada más que por ellos y por el dinero y les da igual al coste que sea”, destacando también que todos los clubes “opinamos lo mismo y estamos de acuerdo, pero a la hora de hablar no vamos de la mano y nos echamos para adelante”.

A pesar de todo, Antonio Barragán ha comentado que en lo deportivo “después de todo no nos ha ido muy mal. Es verdad que ha habido un equipo (Puerto Serrano Atlético), que ha sido campeón y que ha estado uno o dos escalones por encima de los demás”. El Ubrique UD ha finalizado en la 3ª posición del subgrupo 9 de la 3ª Andaluza con 6 victorias y 4 derrotas, habiendo logrado 46 goles a favor y 45 en contra.

Por otra parte, hoy hemos vuelto a hablar con el ubriqueño José Antonio Nieto sobre su Reto Solidario 2.200 Km que comenzó hace 2 semanas en Irún y con el que pretende recorrer esa distancia siguiendo varios itinerarios del Camino de Santiago con el fin de dar visibilidad y colaborar con la recaudación fondos para la adquisición de unas prótesis que permitan volver a andar al ubriqueño Daniel Gómez Oñate. Ayer jueves, Nieto se encontraba en la localidad asturiana de Soto de Luiñas después de haber recorrido 580 km y en perfectas condiciones físicas: “Me encuentro sorprendido. Estoy bastante bien. Fuerzas no me faltan y los pies me están respondiendo a la perfección, no tengo ampollas ningunas”.

Durante esta última semana, que climatológicamente ha sido muy variable, con frío, lluvia y mucho calor en estos últimos días, ha podido recorrer muchos más senderos que en la primera parte del Camino del Norte, algo que ha agradecido por el bienestar de sus pies. Al igual que en las primeras etapas, sigue sin encontrarse con muchos peregrinos a lo largo del Camino, aunque luego en los albergues ha coincidido con algunos. José Antonio Nieto ha querido destacar sobre todo “la buena gente que hay aquí por el norte” en referencia al apoyo a su causa que está encontrando entre los hospitaleros de los albergues y los pocos peregrinos con los que ha coincidido. “Lo poquito que te vas encontrando es de mucha calidad”, ha asegurado. Por ello ha querido agradecer el trato recibido por los hospitaleros de los albergues de Osa de Andara de Queveda, de La Isla en Colunga o el alberge Peón en Capión (Villaviciosa), que se han sumado al reto solidario y han colaborado económicamente.