El Atlético Ocuri comenzó el año con una nueva derrota, esta vez en Puerto Real, en donde el equipo ahora dirigido por Carlos Menacho cayó por 5 – 0. El partido, correspondiente a la penúltima jornada de la primera vuelta, dejó una primera parte algo más igualada en la que el CD La Salle se adelantó por mediación de Marta Diánez en el minuto 23. Las ubriqueñas supieron contener a sus rivales con un buen trabajo defensivo e incluso gozó de hasta cuatro ocasiones de gol que finalmente no supieron materializar. Así, poco antes del descanso el CD Salle consiguió el 2 – 0 gracias a un gol de libre directo, lo que le permitió irse con mayor tranquilidad al descanso. Tras el paso por vestuarios, las locales ampliaron el marcador con un nuevo gol a los dos minutos de la reanudación, aclarándose finalmente un panorama que se amplió al final con otros dos goles más.

A pesar de la nueva derrota, el Atlético Ocuri volvió a dar muestras de mejoría, sobre todo en su gran asignatura pendiente que es el juego ofensivo, algo en lo que hoy ha insistido el delegado del Atlético Ocuri, Carlos Menacho, que actualmente ejerce de primer entrenador tras la baja médica de Luis Miguel Fernández: “Me quedo con que el equipo llega ya a puerta. Tuvimos 4 ocasiones de gol en la primera parte que no pudimos finalizar. En la segunda parte tiramos otras tres veces a puerta. Sí que es verdad que el equipo se viene un poquito abajo en las segundas partes, pero me quedo en que vamos avanzando poco a poco”.

En este sentido ha señalado que “cada vez veo mejor al equipo, cada vez estoy más contento porque le veo la mejoría, que le pone ganas y que estamos haciendo las cositas como hay que hacerlas. Ya tenemos la ilusión de que llegamos a puerta, de que hemos tirado y que sabemos que podemos ganar los partidos. Falta un pasito más que dar, un esfuerzo más para que lleguen unos resultados que van a llegar”. Menacho ha reconocido que al equipo todavía le queda un escalón en lo físico para ponerse al nivel de los equipos rivales, aunque en esta línea se ha congratulado de que el parón de la Navidad no ha pasado mucha factura y que han llegado “casi al mismo nivel en que lo dejaron”. Para el entrenador ubriqueño, “los equipos están mucho más formados que nosotras al llevar ya varios años jugando y eso se nota. Nosotras hemos empezado este año con niñas que vienen del futbito y nos queda mucho por remar para estar a la altura de la categoría”. No obstante, se ha mostrado confiado en que “la segunda vuelta va a ser la nuestra. Es donde se va a ver ya al equipo más formado, más competitivo y más hecho. Ya conocemos a los rivales y podemos jugarles de una manera u otra para intentar hacerles el mayor daño posible”.

Carlos Menacho ha querido resaltar además el compromiso y el estado de ánimo de sus jugadoras: “Es lo mejor que tenemos, la piña que hay entre ellas. Nunca bajan los brazos, se apoyan unas con otras y todo son ánimos. Es complicado cuando pierdes y pierdes otra vez, pero van con ilusión y ganas. Creo que esta temporada es para aprender muchísimo”. En su opinión, en estos primeros meses en lo que más ha ganado el equipo es “en fuerza mental, en saber sufrir en el terreno de juego. Ya saben sufrir, pelean, corren y se ayudan unas a otras. […] Echo en falta un poquito de físico. Creo que, si el equipo sube físicamente un poco más, llegan los resultados”. En este sentido también se ha referido al hándicap que les está suponiendo no poder entrenar a campo completo durante esta temporada. De cara a la segunda vuelta del campeonato liguero, Carlos Menacho se ha mostrado seguro de que “vamos a sacar más puntos, aunque no es nuestra obsesión. Mi obsesión es que el equipo funcione, que trabaje bien y a raíz de ahí los resultados van a venir”. Por ello ha insistido en el equipo debe orientar su margen de mejora al juego ofensivo porque, según su criterio, “si se empieza a marcar y le cogemos el gusanillo al gol, el equipo cambia de actitud y se hace más fuerte”.