La derrota del Ubrique CF en la jornada de ayer frente al Nueva Jarilla por 3-0 supone un revés importante en las aspiraciones del equipo de aquí a final de temporada. Los de Miguel Domínguez y Darío Lima volvían de Jerez con las manos vacías y una sensación de “impotencia” al sentir que “no nos dejaron hacer nuestro partido”. Para Lima no se trata “de venir a lloriquear” por algo que “se está convirtiendo en tópico”, sino en denunciar un trato que para nada percibieron justo por parte del trío arbitral.

Los ubriqueños apostaron en esta ocasión por un planteamiento más conservador en el plano defensivo, no así en el ofensivo donde la idea volvía a ser la misma de cada jornada. Condicionados por las reducidas dimensiones del terreno de juego, la idea era estar más juntos evitando así que su rival les cogiera las espaldas. Un acierto visto lo acontecido en la primera parte, donde las dos jugadas más importantes ocurrieron en las inmediaciones de la portería del Nueva Jarilla. La primera con una caída de Pablo Arenas que fue claramente derribado por el defensor sin que el colegiado decretara la pena máxima. Acto seguido, Monte remataba a gol un buen centro de Montero, pero el linier levantó el banderín señalando posición antirreglamentaria, algo que, cuanto menos, deja dudas tras ver la acción repetida.

Tras el descanso, Picazo Rueda sí castigó con penalti una jugada en el área del Ubrique, lo que supuso el primer gol de la tarde. El tanto hizo que el Ubrique cambiara su planteamiento y fuera más al ataque, algo que aprovechó Juan Manuel Rivero para anotar su doblete particular y establecer el 3-0.

Darío Lima expresaba su resignación, asegurando la actuación arbitral hacía que sintiese que habían perdido toda una semana de trabajo. “No sé si la formación que tienen es de videojuego, si hay amiguismo o lo que es pero sí pasan cosas muy extrañas”, apuntaba, consolándose además porque ningún jugador hubiera sido sancionado después de todo ya que “cuando te hacen eso provoca que quieras decir cosas que no debes y ayer hicimos un importante ejercicio de autocontrol”.

Novenos en la tabla, el Ubrique CF queda a 13 puntos de los puestos de ascenso, lo que les hace centrarse ahora en “competir y defender el escudo”. Por ello cree que lo mejor es amarrar cuanto antes la permanencia y “mientras haya opciones matemáticas” no renunciar a nada. Con ocho equipos en tan solo cuatro puntos se antoja también fundamental no solo los puntos de diferencia sino los equipos que se logren ‘meter’ entre ellos y el descenso ya que, con tantos conjuntos implicados, lo normal es que cada jornada haya enfrentamientos directos entre ellos. Los ubriqueños reciben este domingo a las 16:30 al Chipiona CF, segundo clasificado, que llega con una racha de 10 victorias en los últimos 11 partidos, los últimos siete de manera consecutiva.