El Ubrique UD dio un paso más en lo que ya parece algo inevitable, la pérdida de la categoría, tras perder ante la UD Tesorilo por 4 – 3, tras un partido en el que de nuevo se hicieron patentes las costuras y defectos de toda temporada que le han llevado a ocupar ahora mismo la última posición del grupo de Descenso de la Primera Andaluza. Matemáticamente todavía no se ha consumado el descenso, aunque parece que solo es cuestión de tiempo. Y eso que ayer, el equipo de Miguel Domínguez no dio una mala imagen e incluso tuvo sus opciones de llevarse los tres puntos, pero la falta de definición y las facilidades atrás le terminaron condenando una vez más.

El Ubrique UD salió de inició con una alta presión arriba para incomodar a un rival que se vio sorprendido por la intensidad visitante. El planteamiento dio resultado muy pronto, cuando la presión arriba de Montero y Peluca le permitió a Lean recuperar un balón en una posición franca  y batir al portero por el palo corto. Tan solo habían transcurrido un par de minutos. El conjunto serrano continuó con su plan y fue creando ocasiones, como las dos que tuvo Peluca. En la primera recogió un balón en largo a la espalda de la defensa local pero su vaselina se fue fuera. En la segunda, Peluca recibió dentro del área una asistencia tras una buena combinación entre Gago, Montero y Aníbal, pero su lanzamiento fue a las manos del portero, en lo que fue la ocasión más clara de este período para los ubriqueños y que le podían haber puesto con una cómoda ventaja. No obstante, en la siguiente jugada, en el minuto 37, una falta botada desde el centro del campo permitió al tesorillero José Antonio González poner las tablas llegando desde segunda línea y batiendo a Pedro Pazo. Todavía dio tiempo a que, antes del descanso, el colegiado pitara un penalti en contra del Ubrique UD que se encargaría de transformar Sergio Álvarez para poner a su equipo en ventaja al descanso.

La segunda parte comenzó casi de manera idéntica porque en el 49’, en una contra tras un córner a favor de la UD Tesorillo, Montero lograba el 2 – 2. Poco le duro la alegría, sin embargo, al equipo visitante que tan solo un minuto después recibió el 3 – 2, tras un bote extraño del balón en la arena del área chica que se coló en la portería, e instantes después el 4 – 2 tras una magnífica vaselina de Sergio Álvarez casi desde el córner. Poco después llegó una jugada que llevó el susto en el cuerpo de los ubriqueños, cuando el juvenil Álvaro Prieto recibió un golpe que le produjo pérdida de la conciencia momentáneamente, por lo que tuvo que ser retirado del terreno de juego y trasladado posteriormente a un centro hospitalario para su observación, en donde felizmente, tras unas tres horas, fue dado de alta. Esta eventualidad dejó tocado a los ubriqueños durante unos minutos, aunque pudieron reaccionar. El Ubrique UD recurrió a la defensa de tres y a intentar la machada. Parra acortó distancias en el 81’ con el 4 – 3, pero ya no dio tiempo para más.

En la tarde de hoy hemos hablado con uno de los capitanes del equipo, Carlos Gil, con el que hemos analizado el partido de ayer y la difícil situación en la que se encuentra el equipo. En el primero de los casos, el central ubriqueño ha resaltado que “sabíamos que era un campo difícil y salimos con una mentalidad de intentar dejar los últimos partidos atrás y jugar cada partido como si fuera una final”. En este sentido ha dejado claro que eran conscientes de que tenían que “presionar un poquito arriba y tirar la línea de la defensa hasta el centro del campo” con el fin de “intentar no meternos atrás mucho”. Carlos Gil ha destacado además que “tras el 2 – 2 no tuvimos tiempo ni para tener una ocasión para el 2 – 3” “No sé lo que nos pasa, que nos llegan muy fácil, que todo lo que tiran es gol o que concedemos mucho. La verdad es que cada vez que intentamos remontar nos meten una bofetada”, ha añadido. El capitán ubriqueño ha reconocido que “el descenso hay que tomárselo ya casi por hecho porque ya es imposible. Teníamos que ganar y no lo conseguimos. Los números todavía no marcan que estamos descendidos, pero es prácticamente imposible. Lucharemos hasta el último minuto”. Carlos Gil ha señalado que, a pesar de todo, “tenemos que seguir yendo a entrenar y puede ser que hasta nos liberemos un poquito e intentemos de no jugar con algo de presión, intentar que los chavales se sientan un poco liberados y demuestren todo lo que no han podido demostrar en estos partidos anteriores”. Desde su punto de vista, el principal problema que ha tenido el equipo esta temporada ha sido la falta de efectivos y la necesidad de que el equipo tuviera una estructura sólida dentro del Ubrique UD como el resto de equipos de su categoría.

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