El Ubrique UD recibió ayer un duro correctivo que lo aleja un poco más de la permanencia, después de caer por un contundente 7 – 0 ante Los Cortijillos y dar una imagen de total impotencia en el momento más decisivo de la temporada, cuando todos los equipos se están jugando sus objetivos con un margen de error cada vez más reducido. El Ubrique UD fue un juguete en manos de un equipo campogibraltareño que también por méritos propios se encuentra jugando la Fase de Descenso de esta Primera Andaluza. La salvación, a falta de la disputa de seis jornadas, está ya a 8 puntos.

Y eso que el primero en avisar fue el Ubrique UD en el minuto 5, cuando Eu puso a prueba al portero visitante con un fuerte disparo tras recoger un pase de Dani Gago a la espalda de la defensa. Fue un espejismo. Tan solo 4 minutos después, a Jaime Zoilo solo le hizo falta un control un control en la frontal del área para deshacerse de dos defensas y el portero ubriqueño y poner el 1 – 0. Sin tiempo para digerir el primer gol, en un barullo en el área ubriqueña era Denis Cabeza el que empujó un balón suelto y logró el 2 – 0 en el minuto 11. Y antes del descanso, Nicolás Amaya lo probó desde fuera del área y el balón se coló por el centro de la portería poniendo el 3 – 0. El paso por vestuarios no cambió la situación y el Ubrique UD no reaccionó de ningún modo, siguiendo con la misma tónica del primer acto. Nicolás Amaya volvió a ver puerta en el 53′ y, para más inri, a falta de 20 minutos el Ubrique UD se quedó con un jugador menos por expulsión de Jesús García. De esta manera, en la recta final del partido fueron cayendo los goles hasta el 7 – 0 definitivo.

El entrenador del Ubrique UD, Miguel Domínguez, ha hecho autocrítica y ha reconocido que “el marcador refleja lo que se hizo dentro del campo”. Según el míster ubriqueño, “cuando un equipo no llega en las condiciones necesarias para disputar un encuentro es lo que puede pasar. El sábado estábamos muy alegres celebrando la Chorizá y el domingo lo que celebramos fue una dura derrota que nos metieron, la derrota más abultada desde que hicimos el club”. Domínguez ha recordado que la última vez que el equipo encajó una goleada fue hace unos seis años en El Puerto de Santa María, en donde los serranos encajaron un 6 – 1. “No dejamos de superarnos, pero negativamente”, ha apostillado. Sin poner paños calientes ha asegurado que “cuando no se está en condiciones de competir, es lo que ocurre. Una auténtica vergüenza, un auténtico bochorno”. La cosa se agrava si se tiene en cuenta la delicada situación del equipo, por lo que ha señalado que “era un partido bastante importante ante un rival que era, para mí, de lo más flojo de los que nos hemos encontrado en todo el año y nos llevamos un soberano correctivo porque nosotros quisimos”.

Miguel Domínguez ha sido especialmente duro al afirmar que “el mayor culpable soy yo porque, en vez de poner los once que puse, tenía que haber puesto once infantiles, que a lo mejor me hubiera ido mejor”. “Si me pongo a enumerar quién se puede salvar de la quema, solo me saldrían dos nombres y por salvar a alguno”, ha añadido. Por todo ello, el entrenador del Ubrique UD ha pedido perdón a la afición “por manchar el nombre de Ubrique así” y ha insistido en que “quedan seis finales y hay que intentar ganar los seis, a ver si de esa manera tenemos algún tipo de posibilidad”. Según Domínguez, “el descenso es una realidad. Estamos a 8 puntos de la salvación, quedan 18 puntos en juego y hay que ganar 6 partidos y esperar. Siendo realista, por el camino que vamos, el año que viene vamos a tener que jugar en 2ª Andaluza, que tampoco es que sea un drama, esto es deporte”. Eso sí, “lo que no puede ocurrir es la imagen que dimos ayer”. Por último ha subrayado que “si no ganamos esta semana, podemos coger la maleta y las chanclas e irnos a la playa”.