El Ubrique UD dejó escapar buena parte de sus opciones de permanencia el pasado domingo al perder en casa ante un rival directísimo como el Chiclana Industrial por 1 – 3, en un choque en el que los locales no supieron sobreponerse a la tremenda efectividad de los chiclaneros. A pesar de haber llevado la iniciativa y de haber gozado de claras ocasiones de gol, la falta de definición fue un lastre demasiado grande, dando además la sensación de que sus rivales necesitan muy poco para hacerle daño.

La primera parte fue de lo más aburrido que se ha visto este año en el Antonio Barbadillo, a lo que acompañó una lluviosa tarde gris. Ninguno de los dos equipos fue capaz de hilvanar ni una solo jugada de peligro, con un Ubrique UD que se contagió de la propuesta visitante y no fue capaz de imprimirle ese ritmo intenso por el que tendría que dar a entender que es el conjunto anfitrión. Así, los primeros 45 minutos pasaron sin pena ni gloria. Tras el paso por vestuarios el cuadro serrano salió con otro ímpetu y, sobre todo, con un plan, intentando bajar la pelota, jugarla y a provechar las bandas. De esta manera, en el 53’ el Ubrique UD tuvo una clara ocasión para ponerse por delante. Montero se internó por la izquierda, cedió a Parra que, a su vez, la pasó atrás para que Francis llegando desde atrás la rompiera, pero su balón fue sacado bajo palos con algo de fortuna por el portero y un defensa chiclanero. Seis minutos después fue Aníbal el que lo intentó con un fuerte tiro lejano que se marchó rozando el palo derecho de la portería visitante. Así, cuando más peligro estaba creando el Ubrique UD, llegó el 0 – 1 en el minuto 60 con un tiro de Óscar Baldomero desde la esquina del área que se coló por la escuadra de la portería defendida por Pedro Pazo, en lo que fue el primer lanzamiento entre los tres palos del Chiclana Industrial. De nuevo, los ubriqueños comprobaban cómo el balón no quería entrar en la portería visitante y, sin embargo, el rival, con muy poco sacaba petróleo.

No obstante, el equipo no se descompuso y tan solo un minuto después volvió a disponer de una nueva ocasión que le hubiera permitido empatar el partido, pero Parra, tras un pase al hueco de Paco, no supo resolver un mano a mano ante el portero chiclanero que adivinó dónde quería poner el balón. Y de nuevo, tres minutos después se pasó de una clara ocasión del equipo local al 0 – 2, cuando Esteban Marín, desde la frontal del área mandara un tiro raso pegado al palo al que no pudo llegar Pedro Pazo. Este tanto sí que afectó al Ubrique UD, que durante unos diez minutos pareció no asimilar bien la nueva situación, hasta el punto de que el Chiclana Industrial pudo aumentar su renta, con un balón que se estrelló en el larguero. No obstante, en el 76’ Montero acortó distancias con un tiro cruzado, tras pase de Parra, que volvió a meter a su equipo en el partido con tiempo por delante para buscar la igualada. Sin embargo, poco le duró la reacción, ya que en la siguiente jugada el Chiclana Industrial consiguió el 1 – 3, por mediación de Rafael Aragón, que ya sería definitivo ante un Ubrique UD impotente que ya nada hizo para evitar la derrota.

Una derrota dolorosa que casi sentencia al Ubrique UD en su lucha por evitar el descenso. Tras el partido se respiraba la decepción del equipo ubriqueño ante una situación que parece inevitable. Para el entrenador del Ubrique UD, Miguel Domínguez, fue “un querer y no poder”. “Mentalmente es duro y más para jugadores que son ganadores natos. En la situación en la que estamos, hay que acabar con la cabeza alta y lo más dignamente posible”, ha comentado resignado el míster ubriqueño. Para Domínguez, “es la primera vez que nos vemos en una situación así y también tenemos que saber que no podemos bajar los brazos. Hay que seguir luchando hasta el final”. Desde su punto de vista, “el equipo se entregó, lo dio todo y en derrota, justa o no justa, es como terminó el marcador”. “En la primera parte no estuvimos bien, entramos en un juego que no nos convenía, donde teníamos que haber echado el balón al suelo e intentar jugar, como hicimos en la segunda parte. La primera parte se nos fue a lo que ellos quisieron, a que fueran pasando los minutos y que no pasara nada y no le metimos el ritmo necesario que hubo que meterle. En la segunda parte creo que fuimos superiores hasta el 0 – 2”, ha explicado. Miguel Domínguez ha reconocido que la salvación “está bastante complicada. El descenso cada vez se ve más y, hasta que se produzca, si es que ha de producirse, nosotros tenemos que darlo todo y luchar. Mientras matemáticamente no nos digan lo contrario, hay que pelear”. Por último, ha señalado que, “si se desciende, a lo mejor nos viene bien todo esto. A lo mejor tenemos que renovar la ilusión y ver en qué se ha fallado. […] El fútbol con nosotros este año no está siendo demasiado justo, pero el fútbol siempre te lo devuelve, si no puede ser este año será el que viene”.

Por otra parte, para el entrenador del Chiclana Industrial, José Antonio Aragón, el resultado fue “un soplo de aire fresco y de energía a la vez. Es cierto que está la cosa complicada, pero matemáticamente aún hay posibilidades”. Aragón comentó su equipo había estado trabajando específicamente durante toda la semana la semana para adaptarse al Antonio Barbadillo, afirmando que “es un campo muy pequeñito, con unas dimensiones que creo que no deberían estar permitidas. Sabíamos lo que teníamos que hacer. Los balones aéreos y las segundas jugadas las hemos trabajado esta semana. A raíz de ahí creo que hemos estado siempre por encima del rival. Nos han creado poquitas ocasiones y en la segunda parte nos hemos soltado un poquito más y hemos ido por el partido. Creo que merecíamos la victoria”. Del mismo modo, el entrenador chiclanero subrayó que, desde su punto de vista, el Ubrique UD “no merece estar en la situación en la que está, al igual que mi equipo”.

Etiquetado en: