El Ubrique UD sumó una nueva derrota en el primer partido liguero de 2022 y cayó ante un rival directo como el Recreativo Portuense por 3 – 0 en un choque que calcó el guión de muchos partidos de esta temporada, en los que el cuadro serrano ha dominado el juego, pero en los que la falta de acierto de cara al gol y los errores puntuales en la faceta defensiva le ha terminado costando puntos.

En esta ocasión, el Ubrique UD completó en líneas generales una buena primera parte, en la que controló el juego y llevó la iniciativa, aunque eso no le bastó para crear ocasiones de gol debido a que tuvo muy poca profundidad y apenas llegó a inquietar al meta rival. Por su parte, el Recreativo Portuense tampoco se prodigó por el área ubriqueña, aunque en su única aproximación sacó petróleo, al transformar una pena máxima en el minuto 44 que le permitió irse al descanso con ventaja. Tras el descanso el conjunto de Miguel Domínguez salió con el mismo plan, pero con mucha más llegada y empezando a crear peligro. Sin embargo, cuando mejor estaba, encajó el 2 – 0 en el minuto 60 en un desajuste defensivo en un saque de banda a favor. Para más inri, pocos minutos después el colegiado Rodríguez Serván expulsó de forma rigurosa a Montero, dejando a los visitantes con un hombre menos a falta de una media hora. Ante este panorama, los ubriqueños pusieron defensa de tres y se volcaron en ataque buscando acortar distancia, algo que estuvo a punto de ocurrir en el 75’, cuando Lolo mandó un balón al palo tras una buena jugada de Adriano. Fue la última amenaza seria para los locales, que a la contra sentenciaron el partido en el minuto 80 con el 3 – 0 definitivo.

El entrenador del Ubrique UD, Miguel Domínguez, ha comentado hoy que, en su opinión, el partido tuvo dos fases, “una primera parte en la que dominamos hasta el minuto 44 pero sin tener demasiada profundidad y ocasiones de gol, aunque sí estábamos controlando el partido totalmente y tampoco recibimos ninguna llegada” y “una segunda parte en la que nos echamos un poco hacia arriba, tuvimos más presencia arriba, tuvimos más llegada y en un saque de banda a favor, en un desajuste defensivo nos viene el 2 – 0”. Además, ha considerado como “jugada clave” aquella en la que Lolo estrelló el balón en el poste, ya que “llevábamos 10 minutos jugando con un jugador menos y nos hubiera espoleado”. Domínguez ha criticado que “el colegiado no tuvo nada que ver en el resultado final, pero ya es la tercera o cuarta vez que nos topamos con él y siempre salimos perjudicados”.

Sobre la situación de su equipo, último clasificado y con remotas opciones matemáticas de librarse de la fase de descenso, el técnico ubriqueño ha afirmado que “lo que está claro es que vamos a jugar en la parte de abajo. Lo veníamos diciendo desde semanas atrás. Hay que ser realistas y es lo que nos ha tocado. Y para eso hay que remar todos juntos. Cuando las cosas van bien es todo muy bonito y todo el mundo está montado en el barco. Ahora es cuando hay que ver quién se quiere subir en el barco de verdad y quién es el que de verdad te apoya y quiere que esto siga hacia delante”. “Sabemos que estamos capacitados para hacerlo, sabemos todos los problemas que tenemos, pero estamos juntos que es lo importante”, ha añadido. Para Miguel Domínguez, a pesar de todo, todavía quedan tres partidos de la primera fase y 10 partidos de la segunda, por lo que la situación no es trágica. Su primera ocasión para enmendar la situación la tendrá este próximo domingo, cuando recibe en casa al líder del grupo, el Balón de Cádiz. Miguel Domínguez ha recordado que “ya allí en Cádiz estuvimos a punto de darle una sorpresa y creo que nos trajimos un resultado bastante injusto”, por lo que ha aclarado que “porque nos lleven 27 puntos de diferencia tengan los 3 puntos ya ganados. Si los quieren van a tener que correr y sudar en Ubrique”.

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