Hoy en Cara Norte hemos viajado a la provincia de León para conocer el Macizo de Mampodre, uno de los espacios naturales más espectaculares de nuestro país en el que sus especiales condiciones geográficas lo convierten en toda una atracción para los amantes de los deportes de invierno. Para ello hemos hablado hoy con Carolina Alonso, gerente del albergue La Parada, situado en el precioso pueblo de Maraña, al que pertenece la mayor parte de este macizo.

El Mampodre está situado al norte de la provincia de León, dentro de la Cordillera Cantábrica y cuenta con hasta 13 cimas que superan los 2.000 metros de altitud. Pertenece al Parque Regional de Picos de Europa y es considerado como Reserva Ecológica del Complejo Glaciar de Mampodre. Por todo ello, es un destino ideal para montañeros, senderistas y escaladores que gustan de ambientes invernales en los que la nieve y el hielo son uno más de sus atractivos. La escalada sobre el hielo o esquí son dos de los deportes que se pueden practicar durante varios meses al año.

El albergue La Parada de Maraña es uno de los puntos de encuentro obligado para cualquier visitante de la comarca ya que, por su excelente localización, sirve de campamento base para recorrer el macizo. El edificio en el que se localiza este albergue fue en su origen una «parada» de sementales regida por el ejército, donde se prestaban servicios de monta a las yeguas de los vecinos de todo el valle de Maraña. Una vez que cesó esta actividad, el edificio fue abandonado y deteriorándose durante muchos años, hasta que a comienzos del nuevo milenio se recuperó para acoger el actual albergue de Maraña.

Carolina Alonso nos ha hablado de las bondades de estas tierras, de la vida de sus moradores y de las actividades de todo tipo que se pueden realizar en esta comarca relativamente desconocida tanto en invierno como en verano. Del mismo modo, nos ha explicado el difícil momento por el que atraviesan este tipo de negocios como consecuencia de la pandemia mundial de coronavirus, que ha obligado a las autoridades a restringir los desplazamientos y muchas de las actividades económicas, sociales y deportivas. Ello hace muy complicada la supervivencia de estos negocios, máxima cuando la administración no está apoyando lo suficiente con algún tipo de ayuda económica que les permita compensar las pérdidas.