Con un empate a dos goles ante el CD Jédula en casa, el Deportivo Ubriqueño cadete A puso fin el pasado viernes a la temporada 2021 – 2022 en el grupo 4º de la 3ª Andaluza, en la que el equipo ha terminado en la 7ª posición de la clasificación con 8 victorias, 4 empates y 10 derrotas. Su entrenador, Luis Miguel Fernández ha considerado que el equipo podía haber tenido un mayor rendimiento para acabar más arriba en la tabla, pero que a lo largo de la temporada se han dado circunstancias que no lo han hecho posible. El principal problema al que se ha enfrentado ha sido el del reducido número de efectivos con el que ha contado a lo largo de un curso que arrancó con 17 futbolistas en plantilla. En este sentido, Luis Miguel Fernández ha explicado que “hemos ido a jugar partidos con 11, 12 o como mucho 13 futbolistas por la ausencia de algunos que se fueron a mitad de temporada. Me hubiese gustado contar más con cadetes B, pero no ha sido posible porque coincidían nuestros calendarios”. En su opinión, “podíamos haber hecho una mejor competición. Es cierto que había futbolistas que podían haber dado más de sí y que se han acomodado porque la plantilla era corta y no tenían un recambio natural para decirle que se esforzara más”.

Tras la temporada 2019 – 2020 en la que dirigió al equipo infantil del Deportivo Ubriqueño, Luis Miguel Fernández volvía esta temporada a ponerse al frente del equipo cadete A: “Después del parón que tuvimos con el covid, este año lo consulté con la familia, saben que me gusta bastante, y accedieron a que yo siguiera un año más entrenando”. “Era un reto nuevo, con mucha ilusión al principio porque ya había trabajado para ellos, pero después, entre la gente con covid y los parones del calendario, el equipo no ha tenido una continuidad y ahí nos hemos visto un poquito desbancados de los puestos de arriba en los que estuvimos al principio. No ha sido como yo quería, todo estaba hecho y planificado, nunca sale bien todo lo que planificas, pero tenía mucha ilusión en que hubiéramos hecho una mejor clasificación, una mejor temporada”, ha añadido.

El entrenador ubriqueño ha considerado que “se podía haber competido mejor. Nos cogió un mes en el que hubo futbolistas que se fueron por circunstancias y hubo algunos con covid. Todo eso mermó la condición física y la continuidad de partidos. El ritmo de partido lo perdimos, el calendario también fue fatal por los parones”. Desde su punto de vista, “hay jugadores que no han estado a la altura de lo que yo quiero y exijo. Esa mentalidad la tienen que cambiar porque yo sé seguro que hay futbolistas muy interesantes para competir”. En esta línea ha señalado que “lo podíamos haber hecho mucho mejor si la mayoría de los futbolistas se hubiesen comprometido más con este proyecto”. Sobre esta última cuestión ha dejado claro que “los padres tienen que estar más comprometidos y el niño que se comprometa desde el principio hasta el final, que los padres vean que el niño tiene progresión”.

A pesar de todo, Luis Miguel Fernández se ha mostrado contento “con los 12 o 13 futbolistas que se han quedado. Ellos han cumplido a la perfección, han sido jugadores que, salvo excepciones, no han faltado mucho a los entrenamientos y han estado al pie del cañón”. Para el técnico del Deportivo Ubriqueño, en el grupo 4º de la 3ª Andaluza cadete ha habido cuatro equipos que han sido los más fuertes, Arcos, Ubrique, Villamartín y Alcalá del Valle, mientras que “los demás han estado al mismo nivel que nosotros”. De todos los partidos, ha destacado el que les enfrentó a Villamartín, que acabó con empate a un gol: “Me gustó con el Villamartín aquí. El equipo peleó, se consiguió el empate y pudimos haber ganado. Ha habido primeras partes muy buenas como la que hicimos en Alcalá y segundas partes muy malas, como la de Alcalá también”. Por último, Luis Miguel Fernández ha querido agradecer la ayuda de su delegado, Óscar Peña, y ha adelantado que no continuará entrenando la próxima temporada: “No voy a seguir. De momento, no. Termino muy mal con la rodilla después de estar muchas horas de pie”.