‘El 8 Andaluz’ es un reto deportivo surgido de la mente del ubriqueño Pedro Jesús Domínguez Rincón consistente en completar los recorridos de las 100 Millas del Bandolero y de la Gran Vuelta Valle del Genal en menos de 73 horas, o lo que es lo mismo, recorrer 300 km y 12.900 metros de desnivel positivo en ese tiempo. Y eso es lo que hizo junto a su compañero del club San Pedro Atletismo Víctor Manuel Doblas el pasado fin de semana, empleando para ello un tiempo de 71h56’. Todo un reto físico, personal y deportivo al alcance de muy pocos.

Para realizar esta proeza, Pedro Jesús Domínguez se inspiró en su amigo Fali ‘el Coletas’, que hace años unió las dos pruebas de montaña más importantes de Europa, la Ultra Trail du Mont Blanc y el Tor des Geants, en una hazaña que denominó ‘El 8 Alpino’ por la forma del recorrido que completó. Pedro Jesús Domínguez Rincón ha confesado que la idea la tenían en mentes desde hace años: “Desde que empezó el Genal me animaba combinar los dos recorridos y este año era el idóneo por el dichoso Covid”. A modo de homenaje a Fali ‘el Coletas’, el deportista ubriqueño decidió bautizar su reto como ‘El 8 Andaluz’. El reto se iba a hacer en régimen de autosuficiencia y con un tiempo límite de tiempo de 73 horas, resultante de sumar los tiempos de corte de las dos carreras.

El recorrido arrancó en Prado del Rey el viernes a las 6 de la tarde para completar la primera parte de Bandoleros hasta Jimera de Líbar. A partir de ahí enlazaron por carretera con el recorrido del Genal en Atajate. Tras completarlo, volvieron de Atajate a Jimera y afrontaron la segunda parte del recorrido de Bandoleros. En su planteamiento estipularon los tiempos de paso por todos los puntos de control de las carreras para ir controlando, aunque en el Genal se encontraron con el problema de que en los tracks del recorrido diseñado para este año se incluían senderos que finalmente no se han limpiado y otros que pasan por fincas privadas que solo se abren el día de la carrera. Esta eventualidad les hizo perder mucho tiempo buscando caminos.

La pareja no durmió la primera noche y la segunda lo hicieron una hora en la parada de autobús de Genalguacil. “Llegamos a Jimera sobre las 2 de la madrugada del domingo al lunes y allí vimos que la cosa estaba muy justa para poder llegar en el horario previsto. Hicimos un cónclave, pensamos en los horarios que nos quedaban y las posibilidades de llegar y vimos que teníamos para dormir media hora”, ha afirmado Domínguez. Lo hicieron así y a las 3 de la madrugada salieron, ‘clavando’ todos los tiempos que se habían planteado para llegar.

Sobre si éste ha sido el reto deportivo más duro que ha afrontado, Pedro Jesús Domínguez ha señalado que “cada cosa tiene lo suyo, posiblemente sea casi de lo más, aunque las sensaciones y las percepciones son distintas. Hay cosas en las que he sufrido más o me ha costado mucho más trabajo. Esto se me ha dado muy bien y quizás eso le quite que sea capaz de valorar lo que hemos hecho”. Del mismo modo también ha reconocido que el esfuerzo realizado les ha dejado pocas secuelas: “Los pies bastante hinchados el día después y muscularmente un poco cargado. Hay días que he entrenado 30 o 40 km y estaba mucho peor al día siguiente”.

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