Montañas Vacías: un proyecto bikepacking contra la despoblación

En nuestra última entrega de la temporada de Cara Norte, hoy hemos hablado con Ernesto Pastor, creador de ‘Montañas Vacías ‘, una ruta cicloturista entre las provincias de Teruel, Guadalajara y Cuenca que recorre uno de los territorios de Europa con menos densidad de población conocido como la Laponia Española. Con Teruel como punto de partida y llegada, esta ruta circular de unos 700 km y 13.000 metros de desnivel positivo recorre por pistas forestales los Montes Universales, la Sierra de Javalambre y la Sierra de Gúdar, contando además con alternativas para realizar un recorrido más corto y menos exigentes para aquellos que disponen de menos tiempo.

El proyecto Montañas Vacías es una apuesta personal de Ernesto Pastor que hace tres años quiso poner su granito de arena en la lucha contra la creciente despoblación de unos pueblos que poco a poco se están dejando morir ante la inoperancia de las administraciones para revitalizar los entornos rurales. La idea es que este tipo de iniciativas conviertan estas zonas en lugares de paso frecuentes y contribuyan al desarrollo rural, como ya ha ocurrido en antiguas zonas mineras o industriales en Estados Unidos.

Uno de los pilares de este proyecto sin ánimo de lucro es el soporte digital con el que cuenta. En la web montanasvacias.com se aporta todo lo necesario para embarcarse en este viaje, desde información sobre los pueblos, restaurantes o albergues, consejos y recomendaciones sobre la ruta, información sobre el clima o la descarga gratuita de los tracks del recorrido.

Concebido como un reto exigente para los amantes del bikepacking, la ruta pronto se ha hecho con un hueco en el mundo del cicloturismo y ha atraído a ciclistas de todas las partes del mundo. De hecho, la propuesta de Montañas Vacías ha llegaqdo a recogerse en la guía Epic Bikes Rides of Europe de Lonely Planet, siendo comparada con otros destinos frecuentes de estos deportistas como los Balcanes, la Patagonia o las estribaciones de la Cordillera del Himalaya.

Recorriendo la Ruta de la Seda en bicicleta

Hoy en Cara Norte hemos conocido a Rubén Albadalejo y Merce Sánchez, dos viajeros empedernidos que han encontrado en el cicloturismo la mejor forma de conocer el mundo. Después de recorrer multitud de países por todos los continentes, en 2016 iniciaron un viaje por Asia con la intención de recorrer en bici la milenaria Ruta de la Seda. La idea inicial era realizar este viaje sin billete de vuelta durante un par de años, aunque finalmente emplearon menos tiempo. También improvisaron su plan inicial y visitaron algunos países que no entraban en la ruta.

Así, saliendo desde Omán, recorrieron Irán, Uzbekistán, Turkmenistán, Tayikistán, Kirguistán, China, Corea del Sur, Japón y Filipinas, plasmando todas sus experiencias en el blog Dos bicis sin destino, en el que, aparte de detallar su día a día, cuenta con una magnífica galería de imágenes y vídeos que han ido ampliando después de este viaje inicial.

La vida a 5.000 metros de altitud

Hoy en Cara Norte hemos tenido la oportunidad de hablar con Ana Azpilicueta, una infografista y viñetista que ha acompañado a la última expedición alpinista formada por Álex Txikon, Simone Moro e Iñaki Álvarez en el intento de ascensión invernal del Manaslu (8.162 m), con el fin de grabar y registrar toda la experiencia. Finalmente, las condiciones meteorológicas impidieron que los alpinistas pudieran alcanzar la cima y a principios de marzo volvieron a casa después de más de 50 días en el Himalaya a más de 5.000 metros de altura. Ana Azpilicueta nos ha hablado de la sensación de “mucha frustración” de no haber podido cumplir el objetivo de la expedición: “Da mucha rabia, pero desde un principio sabes que estás haciendo una invernal y que la cima es muy complicada”. Esta guipuzcoana afincada en Madrid es una amante de la montaña sobre la que ha escrito ya dos libros, ‘ComoCabras’ y ‘Las Aventuras de Iñaki en Himalaya’, una colaboración para SOS Himalaya en la que narra en forma de cuento infantil la vida de Iñaki Ochoa de Olza.

Por eso, cuando Álex Txikon contactó con ella para que se sumase a la expedición al Manaslu no se lo pensó dos veces: “Son experiencias que sabes que solo vas a tener una vez en la vida y, encima, de la mano de profesionales, que te da la tranquilidad de que, si algo va mal, ellos saben lo que hay que hacer”. Por eso, y a pesar de que era consciente del sufrimiento de la experiencia, aceptó la propuesta. “Sabía que iba a aprender mucho, así que me dije ‘me hago una tía más dura y encima más sabia’”, ha bromeado. Ana ha explicado que ya conocía a Txikon, ya que habían trabajado juntos para el libro ‘Las Aventuras de Iñaki en el Himalaya’. “Álex vio en mí una serie de cualidades que venían bien para la expedición”, ha añadido.

La infografista de La Sexta nos ha contado además el día a día en un campamento base a más de 5.000 metros de altitud: “Los días variaban mucho dependiendo de si los alpinistas estaban en la base o no o del clima que hiciera. Un día bueno salíamos a grabar, los acompañábamos un poco hacia arriba Felipe el cámara y yo, y luego era bajar y estar escribiendo. Otro día era simplemente estar con el telescopio observando que los alpinistas estuvieran bien y si caían avalanchas alrededor”. Y de forma general, “pasando mucho frío y jugando a cartas”. Según Ana Azpilicueta, este tipo de expediciones invernales “buscan dejar un legado”. “Los 14 ochomiles invernales se cerraron este año con la subida al K2 de los nepalíes, pero todavía queda un mundo muy amplio de invernales, como todos los sietemiles invernales. […] No es el sota, caballo y rey de los 14 ochomiles, sino que hay retos muy bonitos por hacer y es lo que intentan transmitir Simone y Álex”, ha aclarado.

Por otro lado, hoy jueves ha arrancado en Oropesa del Mar la edición 2021 de la Mediterranean Epic, prueba internacional de MTB por etapas que forma parte del calendario UCI XCM en la que tomaron la salida hasta tres ciclistas ubriqueños integrantes del Symysur Centauro Bikes, todos ellos en la categoría Máster 40. La primera etapa fue una cronoescalada de 16 km en la que Patxi Cia se llevó la victoria en Máster 40 con un tiempo de 42’00’’, por delante de Alberto Sánchez (43’30’’) y Alfredo Padilla (43’43’’). El mejor de los ubriqueños fue Andrés Cintado, que acabó en la 8ª posición con 46’18’’, mientras que Jorge López Janeiro fue 13º con 46’37’’ y Carlos Javier Arenas fue 47º con 50’14’’. En lo referente a la clasificación por equipos, el Symysur Centauro Bikes se ha colocado en cuarta posición tras potentes conjuntos como el Italian Cycling Federation, el Gobik Factory Team y el BMC Tbelles By Kalas. Además de los tres ciclistas ubriqueños, el Symysur Centaruo Bike cuenta en esta prueba con la participación de Cristina Barberán, Raúl Mena y Carlos Martín. La etapa de mañana les llevará hasta Castellón, con un recorrido de 58 km y 1.700 metros de desnivel positivo.

Dibujando la montaña

Hoy en Cara Norte hemos contado con el montañero Paco López Saura, autor de ‘Guadarrama. Pasión por la Montaña’ y ‘Pasión por la montaña: Pirineo Aragonés Occidental’, dos guías ilustradas en cuya elaboración ha mantenido el espíritu romántico de la montaña que nos retrotrae a aquellos antiguos cuadernos de campo de los naturalistas de los siglos XVIII y XIX. “La base de mi trabajo es la inspiración de los naturalistas. Ellos basaban su trabajo en un dibujo e incluían algún elemento de flora o fauna que fuera característico de la zona en cuestión”, ha explicado.

Paco López ha reconocido que a pesar de que “el formato no es el habitual”, parece que está siendo bien acogido porque “es una idea bonita y una forma fácil de entender una ruta”. Este madrileño lleva 16 años elaborando fichas de excursiones, en las que ilustra a mano cualquier detalle digno de mención. Lo que comenzó siendo un hobby se convirtió posteriormente en una guía de montaña que ha encontrado muchos adeptos, de manera que su última obra sobre la Sierra de Guadarrama está a punto de agotar su primera edición. Según Paco López, “la idea principal es que el dibujo por sí solo, sin necesidad de texto ni fotos, sirva para hacer la ruta. El propio dibujo indica si hay o no sombra, la duración, el desnivel, alguna característica a tener en cuenta y la dificultad. El dibujo es también muy familiar porque incluye algún elemento de flora o fauna que lo hace muy atractivo.”

Su obra evoca a esos trabajos de los científicos, naturalistas y exploradores que entre los siglos XVIII y XIX recorrieron el mundo con el afán de dar a conocer la enorme diversidad natural del planeta. Darwin, Cook, Livingstone o Celestino Mutis han sido la fuente de inspiración para completar 85 rutas pirenaicas y 25 en la Comunidad de Madrid aptas para todos los públicos. Este montañero confiesa que hacer la ficha de una ruta es un reto, pero también un disfrute: “Cuando me pongo a hacer el dibujo estoy viajando otra vez por el mismo sitio. Estoy recordando los sitios por los que pasé, las rocas, los árboles, si tuve que vadear un río o si vi una marmota. Todo este tipo de cosas las revivo al dibujarlas, por lo que para mí es un verdadero placer”.

Directamente relacionada con esta faceta está la de divulgador, ya que considera que la mejor manera de defender la montaña es a través de la educación. Por ello imparte charlas en colegios, hospitales, fundaciones o a personas con discapacidad en las que, a través del personaje de la Gallina Paca, intenta inculcar en los más jóvenes el amor y el respeto por el medio ambiente. De hecho, el lema de su personaje es ‘Cuanto más aprendemos sobre la naturaleza, más motivos tenemos para respetarla’.

El Macizo del Mampodre: el paraíso de los amantes del invierno

Hoy en Cara Norte hemos viajado a la provincia de León para conocer el Macizo de Mampodre, uno de los espacios naturales más espectaculares de nuestro país en el que sus especiales condiciones geográficas lo convierten en toda una atracción para los amantes de los deportes de invierno. Para ello hemos hablado hoy con Carolina Alonso, gerente del albergue La Parada, situado en el precioso pueblo de Maraña, al que pertenece la mayor parte de este macizo.

El Mampodre está situado al norte de la provincia de León, dentro de la Cordillera Cantábrica y cuenta con hasta 13 cimas que superan los 2.000 metros de altitud. Pertenece al Parque Regional de Picos de Europa y es considerado como Reserva Ecológica del Complejo Glaciar de Mampodre. Por todo ello, es un destino ideal para montañeros, senderistas y escaladores que gustan de ambientes invernales en los que la nieve y el hielo son uno más de sus atractivos. La escalada sobre el hielo o esquí son dos de los deportes que se pueden practicar durante varios meses al año.

El albergue La Parada de Maraña es uno de los puntos de encuentro obligado para cualquier visitante de la comarca ya que, por su excelente localización, sirve de campamento base para recorrer el macizo. El edificio en el que se localiza este albergue fue en su origen una «parada» de sementales regida por el ejército, donde se prestaban servicios de monta a las yeguas de los vecinos de todo el valle de Maraña. Una vez que cesó esta actividad, el edificio fue abandonado y deteriorándose durante muchos años, hasta que a comienzos del nuevo milenio se recuperó para acoger el actual albergue de Maraña.

Carolina Alonso nos ha hablado de las bondades de estas tierras, de la vida de sus moradores y de las actividades de todo tipo que se pueden realizar en esta comarca relativamente desconocida tanto en invierno como en verano. Del mismo modo, nos ha explicado el difícil momento por el que atraviesan este tipo de negocios como consecuencia de la pandemia mundial de coronavirus, que ha obligado a las autoridades a restringir los desplazamientos y muchas de las actividades económicas, sociales y deportivas. Ello hace muy complicada la supervivencia de estos negocios, máxima cuando la administración no está apoyando lo suficiente con algún tipo de ayuda económica que les permita compensar las pérdidas.