Sólo con el corazón, no basta

El Ubrique UD senior sumó ayer su tercera derrota en casa en que llevamos de temporada, al caer ante el Chiclana Industrial por 1 – 2 tras un partido en el que, con muy poco, el equipo visitante se llevó los tres puntos gracias a dos goles a balón parado y en el que conjunto ubriqueño, que jugó más de media hora con un jugador menos, volvió a evidenciar la falta de gol en casa, en donde no termina de arrancar. Tras nueve jornadas, el Ubrique UD ocupa la 12ª posición, marcando en estos momentos el límite con el descenso.

El cuadro de Mario Casillas salió al terreno de juego muy concienciado de que el equipo necesita ya sumar de tres en tres y sobre todo hacer del Antonio Barbadillo un fortín. En los primeros minutos intentó hacerse con el dominio de juego y explotar sus bandas para hacer daño a un rival que tenía estudiado a los ubriqueños y que se limitó a encerrarse atrás y evitar las acometidas locales que, por otra parte, no llegaban a materializarse en ocasiones de gol. De igual modo, el bagaje ofensivo de los industrialistas se limitaba a intentar sacar provecho de las jugadas a balón parado para hacer daño a su rival. Y así fue en el minuto 18, en una jugada que nació a balón parado y que terminó en gol entre una mezcla de error defensivo mala suerte. El Chiclana Industrial sacó un córner en corto sin oposición de ningún tipo, lo que le permitió al chiclanero Javier Suárez probar con un tiro errático a puerta que pegó en Josué y se coló por primer palo de la portería de Alberto, sin que nadie cubriera esta zona.

El gol no sentó nada bien a los locales que, a pesar del control del partido hasta ese momento, se veía por detrás en el marcador. El gol no cambió el planteamiento de un Chiclana, que si cabe se agazapó incluso más, y no llegó a inquietar la portería ubriqueña. El Ubrique UD no se volvió loco con el gol y siguió confiando en su planteamiento, aunque con escasos argumentos ofensivos. De hecho, los lanzamientos lejanos y sin peligro del juvenil Fran y de Dani Gago fueron los dos únicos tiros a puerta en toda la primera parte del equipo serrano.

Tras el descanso, el Ubrique UD intentó hacerse nuevamente con el control del partido, aunque de nuevo adolecía de esa chispa y velocidad necesaria para sorprender a su rival. Así, Gago lo intentó de lejos otra vez en el 52’, pero su tiro se fue directamente a las manos del guardameta chiclanero sin grandes complicaciones. No obstante, en el minuto 61, el chiclanero Raúl López peinó un balón a la salida de una falta lateral y coló en la portería defendida por Alberto. Con este gol, el equipo visitante se reafirmó en su planteamiento conservador y ya se limitó a perder tiempo y a que se jugara lo menos posible. Para más inri, seis minutos después, Parra se revolvió tras una entrada de un rival y el colegiado consideró que hubo agresión por lo que terminó expulsando al delantero ubriqueño. A partir de ahí, el Ubrique UD tuvo que afrontar el partido durante más de media hora con un jugador menos y perdiendo por 0 – 2 en casa. Lejos de venirse abajo, ante la adversidad los pupilos de Mario Casillas tiraron de casta y tuvieron sus mejores minutos, llegando incluso a poner contra las cuerdas al Chiclana Industrial cuando Álvaro González acortó distancia en el minuto 85 con un remate de cabeza en un córner. A pesar de todo, no bastó con el empuje de esta segunda parte para equilibrar el marcador y el Chiclana terminó llevándose la victoria por 1 – 2.

Tras el partido, el ubriqueño Aníbal Rodríguez, a pesar de la derrota se mostró “satisfecho satisfecho con mis compañeros porque creo que la actitud de hoy ha sido muy distinta a partidos pasados. Te pones perdiendo 0 – 2 aquí en tu casa y el equipo no ha bajado los brazos, ha tirado para adelante, nos hemos quedado con 10 y hemos acabado en su campo”. No obstante, el centrocampista del Ubrique UD reconoció que “en la primera parte hemos llegado muy bien por banda, pero después no finalizamos o no decidimos bien el último pase”. En su opinión, “fuera llevamos una buena dinámica, jugamos como más tranquilos y aquí, no sé si será la presión de la grada o por agradar a la gente, no salen las cosas”. Buscando lo positivo, Aníbal quiso destacar que “nos hemos quedado con 10 tíos y el equipo ha dado la cara. Nos hemos pegado prácticamente la segunda parte en el campo de ellos y han sido incapaces de crearnos una ocasión”.

Por su parte, Mario Casillas lamentó que “este equipo no puede llevarse tres puntos de aquí con lo que han planteado y se ha visto”. Desde su punto de vista, en la expulsión de Parra, a pesar de que se produjo cuando el equipo ya perdía 0 – 2, pudo estar la clave del partido “para no poder trabajar con el equipo para empatar”. No obstante, se quejó de los dos goles que encajó su equipo: “El primer gol ha caído fatal al equipo, no lo esperábamos porque estábamos dominando y teníamos el juego en nuestro lado. También hoy hemos tenido más el balón y hemos estado un poco más seguros atrás, pero dos errores te matan”. Para Casillas, “más o menos lo que queremos y lo que entrenamos se está plasmando en el campo Nos falta esa chispita de alegría, de jugar más alegre, más rápido, pero eso se hace con partidos y entrenamientos”. En este sentido, el entrenador ubriqueño reconoció también que “estamos echando de menos mucho a la gente que tenemos en la enfermería” y que “la pena es que nos han metido dos goles a balón parado y es una pena que equipos así se lleven los tres puntos”.

La cara opuesta de la moneda fue la del entrenador del Chiclana Industrial, José Luis Gómez, que afirmó que “gracias al balón parado hemos conseguido abrir distancias en el marcador. Incluso con uno más en la última media hora de juego, el arreón del equipo local nos ha hecho sufrir los últimos minutos. Creo que excepto la ocasión del gol y una parada previa del portero tampoco hemos sufrido demasiado de cara a portería”. En su opinión, “la clave ha estado en la solidez defensiva. Salvo en los últimos minutos, hemos estado bien defensivamente, ordenados, juntos, contrarrestando las virtudes del Ubrique UD, al que teníamos bastante estudiado. No hemos dejado que nos golpearan a las espaldas ni que lleguen por bandas y pongan centros laterales”. A eso, hubo que añadir que “hemos utilizado la baza que teníamos en el juego aéreo y hemos conseguido los dos goles a balón parado”. Gómez explicó que “el guión era estar 10 o 15 metros por detrás de donde solemos estar, replegarnos un poco más, ya que sabíamos que buscaban bastante la espalda de los laterales y una vez que tuviéramos balón, transitar rápidos buscando las acciones ofensivas con velocidad en la punta de ataque y trabajar bien la estrategia para aprovechar las ocasiones a balón parado”.