Un pura sangre ubriqueño en la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre

Hoy hemos conocido la historia de Bolero, un caballo de pura raza española nacido y criado en Ubrique que hace aproximadamente un mes tuvo la ocasión de debutar en Gines en uno de los espectáculos de la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre de Jerez, tras varios meses de entrenamiento y aprendizaje en la fase de doma. Este ejemplar pertenece al ubriqueño Ángel Díaz, un criador aficionado que ha cedido a Bolero a la Real Escuela y que se ha mostrado muy orgulloso de que esta entidad haya requerido a su caballo: “Para mí es lo máximo a lo que puedo aspirar porque no soy un ganadero potente. Los espectáculos se ven en el mundo entero, viajan por toda España y por el extranjero”.

Díaz ha explicado que Bolero nació en Ubrique y que tanto su madre como su padre descienden de ejemplares de la Real Escuela. Por ese motivo, desde que nació le han hecho un seguimiento: “Cuando tenía entre tres años y medio y cuatro años vinieron, lo vieron, le verían cualidades y dieron el visto bueno para que fuera para Jerez”. En este sentido, ha aclarado que “llegamos a un acuerdo para que el caballo se lo llevaran allí en cesión, es decir, el caballo sigue siendo mío, pero ellos son los que lo montan, los que lo sacan a los espectáculos y deciden lo que tienen que hacer con el caballo”.

Desde entonces “ha estado en fase de doma, de aprendizaje, y cuando su jinete ha visto conveniente que estaba ya para salir al espectáculo, lo han ido sacando”. “Es muy bueno, muy noble, aunque tiene su genio. Es un caballo muy nuevo, tiene 5 años, lleva muy poco tiempo de aprendizaje, pero por ahora parece que apunta bien”, ha añadido. De igual manera, ha contado que la persona que está preparando a Bolero es Ignacio Rambla, un jinete jerezano que cuenta, entre otras cosas, con dos participaciones en los Juegos Olímpicos en la modalidad de doma, consiguiendo una 7ª posición en Atlanta en 1996 y una medalla de plata en Atenas en 2004, además de una medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de Jerez en 2002 y una plata y un bronce en los campeonatos de Europa de Hickstead (Reino Unido) en 2003 y de Hagen (Alemania) en 2005 respectivamente. “Que esté en la Real Escuela es un orgullo, pero después, que caiga en manos de un jinete de esta categoría es lo máximo”, ha reconocido.

Ángel Díaz se ha definido como un aficionado a la cría de caballos: “Tengo dos yeguas de cría y el caballo y voy sacando potros. He tenido la suerte de sacar este potro y a ver hasta dónde llega”. “Empecé en el año 2000 con yeguas de pura sangre española. Compré una potra y ya fui metiéndome en este mundo. A partir del año 2010 empecé a meterme en la línea de la Real Escuela”, ha apostillado.