Savia ubriqueña en la Subida

Casi una quincena de pilotos ubriqueños participarán este fin de semana en la XXV Subida Internacional Ubrique – Benaocaz, siguiendo esa tendencia de los últimos años en los que la prueba suele contar con una amplia representación de pilotos locales, algunos debutando en una competición automovilística y otros ampliando su experiencia con un tramo que conocen de sobra. La expedición ubriqueña está compuesta este año por Juanmi García (Mitsubishi EVO VIII), Sergio Álvarez (Renault Clío Cup), Javier Zaldívar (Citroën Saxo), Juan Antonio Gallego (Citroën Saxo), Curro Reyes (Citroën Saxo), Juan Luis Calvillo (Renault Clío), Juan José Carrasco (Renault Clío), Manuel Mendoza (Renault Clío), Alberto Domínguez (Peugeot 206), Sebastián Mateo Zapata (Peugeot 106), Samuel García (Nissan MICRA), Daniel Martínez (Opel Kadett), Javier Jiménez (Opel Corsa) y Cristina Gutiérrez (Renault Clío), que además será la única pilota de toda la parrilla.

En nuestro programa de hoy nos hemos querido acercar a la Subida en clave local para conocer las impresiones de algunos pilotos ubriqueños. Uno de los que va a correr por primera vez en la Subida es Curro Reyes, que ya debutó en una prueba oficial hace un mes en el Rallye de Jerez y que, de cara a este fin de semana, ha asegurado estar “anormalmente tranquilo. Parece que parte de los nervios de inicio de una carrera los perdí en el Rallye de Jerez y la preparación del coche ha sido más sencilla de lo que esperaba. Supongo que los nervios llegarán hoy viernes cuando haya que pasar las verificaciones y el sábado cuando toque ponerse el mono”. Este joven ubriqueño ha estado casi toda su vida ligado a la Subida Ubrique: “He pasado de ser un pequeñín que repartía panfletos a pertenecer a la organización e incluso a pasarme al lado de la mecánica con mi tío Luis y el Lancia”. Ahora, ha reconocido que cumple el sueño de poder correr en su casa. Su prueba de fuego antes de Ubrique fue el Rallye de Jerez, que ha afirmado que fue toda una odisea: “Más que un rallye fue una carrera de obstáculos. Como lección en tema de automovilismo fue bastante buena. Con el coche fue mejor de lo que esperaba, me vi muy bien, muy seguro, sabiendo lo que hacía en cada momento e incluso con todos los problemas que tuvimos que más de una vez nos podían haber dado un susto bastante fuerte. En términos generales fue una pasada. Tanto lo bueno como lo malo lo disfruté”.

Curro Reyes estará al volante de un Citroën SAXO, “un coche ideal si quieres aprender a pilotar de manera rápida. Es un gran coche escuela, además de que el mantenimiento es bastante más bajo que uno de homologación FIA más reciente”. “El coche lo revisamos hace poco, he tenido que hacer unos añadidos por el tema del reglamento y el coche está perfecto. No se ha movido ni un tornillo, no pierde líquido por ningún lado y la suspensión está bastante bien”, ha añadido. El piloto ubriqueño ha señalado que el objetivo que se plantea para este XXV Subida es “aprender un poquito más del coche. Aprovechando las circunstancias de que ya conozco el trazado, quiero probar las limitaciones del coche, aprender las relaciones de marchas para el paso por curva y buscar la velocidad. En definitiva, crecer un poquito como piloto”. Sobre la pequeña modificación del trazado ha señalado que “el nuevo tramo lo hace un poquito más técnico. Desde mi punto de vista son curvas de media y alta velocidad. Ahora lo hace un poco más interesante, no tienes ese respiro que tenías en la recta. […] La zona de las Cumbres está bastante bien, la curva está peraltada, va transmitir seguridad y, aparte, creo que va a ser más rápida de lo que pueda aparentar”.

Por otra parte, también hemos charlado con otro piloto que ya conoce la prueba, pero que este año la va a afrontar con una nueva montura. Hablamos de Sergio Álvarez, que ya estrenó su Renault Clío Cup en el Rallye de Jerez: “Fuimos de menos a más, puesto que fue la primera carrera del coche que adquirimos hace un par de años. Prácticamente, casi que lo estrenamos en rallye con todas las modificaciones de suspensiones y demás”. Según Álvarez, “fue una toma de contacto con el coche puesto que es súper diferente al que teníamos anteriormente, tanto en suspensiones como en cambio, así que nos lo tomamos un poquito como reglaje. El resultado no lo miramos porque no era ese nuestro objetivo, pero contento con la sensación del coche, que es muy fiable y puede llegar a ser muy rápido”.

Así a todo, el joven piloto ubriqueño se ha mostrado con muchas ganas, “puesto que es la subida de casa, la que estamos esperando todo el año para correrla, y se echaba de menos después de 2 años sin poder participar”. En su opinión, “es un trazado espectacular, único”, a lo que hay que sumar la motivación extra de correr en casa ante amigos y familiares, a pesar de que este año las restricciones impedirán una presencia de público como en años anteriores. Sergio Álvarez ha explicado que su vehículo llega a la Subida en buen estado, después de Jerez y de todas las modificaciones que han tenido que hacerle por provenir de un campeonato de circuito. Del mismo modo ha asegurado que no espera “ningún resultado especial, simplemente intentar sacar el mejor tiempo que se pueda sin arriesgar el coche”. Desde su punto de vista, todavía le queda mucho trabajo de adaptación a esta nueva montura: “Es un coche que frena mucho más rápido que el anterior, permite un paso por curva bastante más bueno, pero al fin y al cabo tienes que hacer muchos kilómetros y en un rallye no te da tiempo a cogerle el feeling”. Por último, ha señalado que el nuevo tramo de las Cumbres puede beneficiar a vehículos como el suyo en comparación con las monturas más potentes: “Creo que vamos a mejorar los tiempos de años anteriores”.