El Ubrique UD intenta adaptarse una vez más a la nueva situación sanitaria

Con la entrada de Ubrique en la fase 4 grado 2 de la alerta sanitaria y la actividad no esencial cerrada, el deporte local ha tenido que readaptarse una vez más a la nueva situación. Con la excepción relativa al deporte federado para mayores de 16 años, los colectivos y clubes han tenido que parar y suspender todas sus actividades, tanto los entrenamientos como las competiciones oficiales, algo que ya llevó a cabo la semana pasada el Ubrique UD, cuando comenzaron a detectarse en varios de sus equipos casos aislados de positivos por coronavirus. “Para nosotros lo primero es la salud de los niños, así que suspendimos los entrenamientos y solicitamos a la Federación (FAF) que suspendiese los partidos”, ha manifestado la presidenta del Ubrique UD, Ángela Castro, que además ha informado de la situación actual del club.

De esta manera ha confirmado que se registraron positivos en los dos equipos infantiles, en los dos seniors y en el juvenil, sin que haya habido complicaciones de salud en los afectados durante este tiempo. En este sentido, Castro ha señalado que los protocolos de seguridad han funcionado a la perfección y que el Ubrique UD actuó con celeridad y decidió suspender los entrenamientos, no solo de los grupos afectados, sino de todos los equipos durante la Semana Santa. En su opinión, “tanto por el PMD como por el Ubrique UD se han estado haciendo bien las cosas”.

En la actualidad, la normativa permite entrenar y jugar a los dos equipos seniors y a los dos juveniles del Ubrique UD, aunque Ángela Castro ha adelantado que ya han solicitado la suspensión de los compromisos del próximo fin de semana y están a la espera de que la FAF acepte la petición. En este sentido, la presidenta del Ubrique UD ha afirmado que, a priori, la FAF no es partidaria de suspender los partidos sin una causa de peso para que se vaya cumpliendo con el calendario de competición. No obstante, ha considerado que, tal como están las cosas ahora, el aplazamiento de los partidos sería la decisión más sensata, aunque posteriormente el club ubriqueño se encuentre con un calendario muy apretado que seguramente le obligaría a disputar dos partidos por semana. “Si esto no hubiera saltado aquí en Ubrique nosotros habríamos llegado bien al final de temporada, pero ahora no sé qué decirte”, ha añadido Castro.

A toro pasado y dadas las circunstancias que se están viviendo esta temporada en la que, en la práctica, ha habido poco más de un mes de competición, Ángela Castro ha reconocido que quizás la FAF “no tenía que haber empezado las competiciones. Al menos este año las tenía que haber dejado en standby”. La exigencia de una licencia federativa para poder entrenar en las instalaciones deportivas públicas es lo que motivó al club a inscribir a sus jugadores al inicio del curso. Para la presidenta, “la FAF lo único que quiere es dinero y ya está. La FAF te obligaba a federarte para recoger dinero e hicieron un escrito en el que se decía que, si surgía cualquier problema y la competición no comenzaba, devolvían el dinero de la inscripción”. Es por eso que considera que esa es la causa de que la FAF pretenda a toda costa que las competiciones se celebren y no se suspendan.