Los pilotos ubriqueños vuelven al asfalto

Los motores volvieron a rugir en el Campeonato de Andalucía de Montaña con la disputa de su primera cita, la XII Subida Estepona – Peñas Blancas, que tuvo lugar el pasado fin de semana en la localidad malagueña. Con una inscripción de 60 equipos, la cita fue elegida por algunos pilotos ubriqueños y de la Sierra de Cádiz para volver a subirse a un coche después de más de un año sin poder competir a consecuencia de la pandemia. Así, Esteban Gutiérrez (Renault Clío Sport), Juan Luis Calvillo (Renault Clío), Antonio Jesús Toro (Seat León Cupra) o Francisco Javier Varo (Peugeot 206) volvieron a recuperar las sensaciones de montarse en un vehículo de competición y participar en una carrera oficial, logrando todos ellos finalizar la prueba. Esteban Gutiérrez ha afirmado que “fue extraño porque me subí en la primera manga y las sensaciones fueron muy raras, que el coche corría más de lo que yo podía dar. Me subía una curva encima de otra, no me daba tiempo de prepararla, de situarme, de cogerla como a mí me gusta”. No obstante, “poco a poco el fin de semana fue mejorando y al final, en la sexta y última manga, fue donde me vi con las mismas sensaciones que tenía en 2019”.

El piloto ubriqueño ha aclarado que había estado un año y medio sin subirse al coche y que “es bastante difícil volver y dar lo mismo que estabas dando anteriormente”. Su idea en esta primera cita era “hacer esta subida a modo de test para coger sensaciones con el coche” ya que estrenaba caja de cambios y mejoras electrónicas en su Clío. En este sentido, ha explicado que tras los problemas que tuvo con la caja de cambios en la última prueba en la que participó, el Rallye Sliks de Sevilla en 2019, le surgió la posibilidad de cambiarla por una evolución nueva, a la vez que decidió reprogramar electrónicamente el vehículo a través de un preparador especialista en vehículos Renault. En esta línea, ha confesado que “el coche ha cambiado bastante” y que “es ahora mucho más nervioso que antes, le noto mucha potencia y realmente es rápido”. “Me he subido a un coche totalmente diferente”, ha señalado a la vez que ha detallado que “el coche tenía antes 20 caballos menos que ahora. Y no solo eso, sino que el coche está equilibrado en potencia, con gasolina, con su caja de cambios nueva y ahora va muy fino, rompe muy bien y tiene una potencia brutal”.

En lo referente a la incidencia que pueda tener toda esta crisis socio sanitaria en el deporte del automovilismo por la caída de patrocinios, Esteban Gutiérrez ha hecho toda una declaración de intenciones: “Yo tenía un número de patrocinadores bastante bueno en 2019, los cuales he querido mantener teniendo su apoyo o no teniéndolo, porque creo que es un momento difícil y si ellos me ayudaron en tiempos anteriores ahora los tengo que ayudar yo”. Sobre el futuro más inmediato, el piloto de Escudería Ubrique ha explicado que “vamos a ir haciendo poco a poco lo que vaya saliendo” y que la próxima prueba en la que quiere estar presente es el Rallye de Jerez. No obstante, ha insistido en que desde hace tiempo tiene ganas de afrontar un campeonato de rallyes. “Si este año fuera un año normal hubiéramos empezado a hacerlo, pero como no se sabe si dentro de algunos meses se va a poner la cosa peor, no vamos a pensar nada de programar un campeonato así”, ha añadido.

En esta XII Subida Estepona – Peñas Blancas fue Humberto Janssens el que se llevó el scrash final con su Porsche 911, seguido del Lamborghini del asturiano José Antonio López Fombona y del Porsche 911 de Miguel Ángel Clemente. El mejor ubriqueño fue el propio Esteban Gutiérrez, que terminó en la 18ª posición de la general y la 2ª de la Agrupación X. Por su parte, Juan Luis Calvillo fue 21º y 3º de la Agrupación X, Antonio Jesús Toro fue 23º, el benaocaceño Juan Ramón Almendro (Peugeot 106) fue 26º, el payoyo Adrián García (Citroën AX) fue 29º y 2º de la Agrupación VII y Francisco Javier Varo fue 40º.

Por otra parte, el pasado sábado 20 de marzo el copiloto ubriqueño Antonio Pérez participó junto a Carlos Moreno (Citroën C3 R5) en el V Rallysprint de Valdelaguna, primera cita del Campeonato Madrileño de Asfalto, en el que lograron la segunda posición final del scrash. El vencedor fueron Francisco Dorado y Roi Torrente, con Volkswagen Polo GTI, con un tiempo de 25:40:5, seguido de Moreno y Pérez, a 54’’, y de Juan castillo y Nerea Campos (Ford Fiesta R5) a 1’16’’.