Dibujando la montaña

Hoy en Cara Norte hemos contado con el montañero Paco López Saura, autor de ‘Guadarrama. Pasión por la Montaña’ y ‘Pasión por la montaña: Pirineo Aragonés Occidental’, dos guías ilustradas en cuya elaboración ha mantenido el espíritu romántico de la montaña que nos retrotrae a aquellos antiguos cuadernos de campo de los naturalistas de los siglos XVIII y XIX. “La base de mi trabajo es la inspiración de los naturalistas. Ellos basaban su trabajo en un dibujo e incluían algún elemento de flora o fauna que fuera característico de la zona en cuestión”, ha explicado.

Paco López ha reconocido que a pesar de que “el formato no es el habitual”, parece que está siendo bien acogido porque “es una idea bonita y una forma fácil de entender una ruta”. Este madrileño lleva 16 años elaborando fichas de excursiones, en las que ilustra a mano cualquier detalle digno de mención. Lo que comenzó siendo un hobby se convirtió posteriormente en una guía de montaña que ha encontrado muchos adeptos, de manera que su última obra sobre la Sierra de Guadarrama está a punto de agotar su primera edición. Según Paco López, “la idea principal es que el dibujo por sí solo, sin necesidad de texto ni fotos, sirva para hacer la ruta. El propio dibujo indica si hay o no sombra, la duración, el desnivel, alguna característica a tener en cuenta y la dificultad. El dibujo es también muy familiar porque incluye algún elemento de flora o fauna que lo hace muy atractivo.”

Su obra evoca a esos trabajos de los científicos, naturalistas y exploradores que entre los siglos XVIII y XIX recorrieron el mundo con el afán de dar a conocer la enorme diversidad natural del planeta. Darwin, Cook, Livingstone o Celestino Mutis han sido la fuente de inspiración para completar 85 rutas pirenaicas y 25 en la Comunidad de Madrid aptas para todos los públicos. Este montañero confiesa que hacer la ficha de una ruta es un reto, pero también un disfrute: “Cuando me pongo a hacer el dibujo estoy viajando otra vez por el mismo sitio. Estoy recordando los sitios por los que pasé, las rocas, los árboles, si tuve que vadear un río o si vi una marmota. Todo este tipo de cosas las revivo al dibujarlas, por lo que para mí es un verdadero placer”.

Directamente relacionada con esta faceta está la de divulgador, ya que considera que la mejor manera de defender la montaña es a través de la educación. Por ello imparte charlas en colegios, hospitales, fundaciones o a personas con discapacidad en las que, a través del personaje de la Gallina Paca, intenta inculcar en los más jóvenes el amor y el respeto por el medio ambiente. De hecho, el lema de su personaje es ‘Cuanto más aprendemos sobre la naturaleza, más motivos tenemos para respetarla’.