Explorando los rincones remotos de la península Ibérica con Luis Benavente

Hoy ha arrancado la nueva temporada de Cara Norte, nuestra sección, coordinada por Juan Barea, dedicada al mundo de los deportes de aventura y de los viajes que en esta primera entrega ha contado con la presencia de Luis Benavente, “un madrileño castizo de pura cepa –como ha descrito Barea- que aprovecha la buena ubicación geográfica de su emplazamiento para conocer las más remotas tierras de nuestra península”. Según nuestro compañero, “un hombre dotado de una sensibilidad muy especial hacia la naturaleza y el patrimonio histórico, que ha sabido inculcar esos mismos valores a la vez que compartirlos con los suyos”.

Luis Benavente Martínez se inició en el deporte del rugby “hasta que me destrocé la rodilla y no me quedó más remedio que montar en bici”. Después su hijo le introdujo en el mundo de los raids y se enganchó a la orientación a pie y en bicicleta, que era una manera de darle rienda suelta a lo que ya hacía sin competir. Además, fue uno de los pioneros en recorrer la Transpirenaica en MTB allá por 1993. De Luis Benavente destaca además el profundo conocimiento que tiene de la península Ibérica, de su naturaleza y de esos rincones todavía perdidos y alejados de los circuitos turísticos. De ellos se queda, entre otros, con el Valle del Corneja, al norte de la Sierra de Gredos, adonde vuelve casi siempre que puede o con las escapadas a Soria y Burgos, para disfrutar del fresquito en verano. Asturias y las regiones de Portugal, de donde destaca el proyecto de la Ruta de las 12 Aldeas Históricas, son otros de los sitios a los que le gusta regresar, al igual que al Algarve, Menorca o Cerdeña.

Pero si hay un lugar que conoce bastante bien, ese es la provincia de Burgos. “Burgos es una provincia muy alargada y resume una parte de España. La parte norte es casi más pasiega que los Valles Pasiegos de Santander, la Sierra de la Demanda es un bosque casi canadiense, la parte del Ebro llena de cañones y cuevas, la parte castellana del Duero”, ha señalado el madrileño. En su opinión, “como todo en España, no le sabemos dar el glamour que dan a otras regiones como la famosa Toscana o los Castillos del Loira. Aquí hay partes que no tienen nada que envidiar”. Como proyectos de futuro cuando la pandemia lo permita, tiene pensado combinar los GR 85, 99 y 1, en la provincia de Burgos, “para sacar un recorrido de unos 400 o 500 km muy variados”.