Francisco VillaEl Ubrique UD juvenil daba el pasado sábado un golpe de efecto a su delicada situación gracias a su segunda victoria consecutiva ante un rival directo. Si en la anterior jornada goleaba al CD Olvera, abandonando por primera vez en toda la temporada el farolillo rojo de la clasificación, la victoria por la mínima el pasado sábado ante el CD Vejer Balompié permite a los ubriqueños vislumbrar el horizonte de la permanencia en la Tercera Andaluza, algo impensable hace solo unos meses.

Y es que la temporada ha sido algo convulsa para un conjunto  cuyo proyecto inicial se vino abajo a las primeras de cambio. Miguel Sánchez y David Sierra no fueron capaces de enderezar el rumbo de un equipo que, según ellos, tuvo un nefasto inicio liguero debido a la mala planificación de la pretemporada, que les obligó a realizar todo el trabajo de campo en las primeras jornadas ligueras, en las que además les tocó enfrentarse a los equipos más fuertes de la categoría. Antes de completar la primera mitad del campeonato, el cuerpo técnico presentó su dimisión por desavenencias con la directiva y un grupo de padres de los jugadores, dejando al equipo en la última posición de la tabla y casi desahuciado, con una plantilla desmotivada que no había logrado ninguna victoria hasta el momento. Francisco Villa, entonces director técnico de la entidad, se hizo con las riendas del equipo que, aunque tardó tiempo en reaccionar, empezó a mostrar el sello de su nuevo entrenador tanto en el juego como en los resultados positivos que comenzaron a llegar en casa.

De esta manera y a día de hoy, el Ubrique UD tiene la salvación a tan solo 6 puntos y a falta de seis jornadas por disputarse. No parece nada fácil, pero como nos ha contado hoy Francisco Villa, mientras haya posibilidades matemáticas el equipo no dejará de intentarlo.

Etiquetado en: