Estudiantes fiestaHan tenido que pasar trece años para que Estudiantes, uno de los equipos más punteros del fútbol sala ubriqueño, volviera a levantar un título de la Maratón de Fútbol Sala de Ubrique tras una final trepidante, no exenta de polémica y con emoción hasta el último minuto, donde los estudiantiles vencieron por 3 – 2 a KDK, que era el gran favorito a proclamarse campeón de esta XXXIV edición. A modo de homenaje, María del Carmen Romero y Mario Aguilar, viuda e hijo de Cristóbal Aguilar, fueron los encargados de recoger el trofeo de manos del concejal de Deportes del Ayuntamiento de Ubrique, Antonio Martel, en un acto muy emotivo para toda la familia estudiantil.

KDKEstudiantes llegaba a la final tras ganar todos sus partidos de la fase de grupos, vencer en octavos a Autoservicio La Plaza por 6 – 1 y dejar en la cuneta a Marca 91 Mario Viruez en cuartos por 3 – 0. En la semifinal se encontró con el que ha sido su gran rival en liga en esta temporada, el Zulema, que a pesar de haber contado con una plantilla un poco corta para este torneo, completó una más que digna maratón y tuvo contra las cuerdas a Estudiantes, que solo  pudo superarlo en la tanda de penaltis después de empatar a dos goles. Zulema, por cierto, había conseguido meterse en la semifinal gracias a su victoria en la tanda de penaltis sobre el campeón del año pasado, Donde FS, en el que para muchos ha sido el mejor partido de la competición. Cortesanos y grazalemeños empataron a tres goles.

EstudiantesPor la otra parte del cuadro, KDK supo imponer su mayor potencial ante todo rival que se fue cruzando por el camino. Inter de Lian les puso las cosas complicadas tanto en el partido inaugural (3 – 2) como en el de cuartos de final (7 – 2), aunque físicamente ya llegaron más mermados a este último después de eliminar en la tanda de penaltis a Revolución Polideporte tras empatar a tres goles. KDK eliminó a Don Odón Brillosur en octavos (8 – 1) y en semifinales se topó con un gran Autoescuela Celia, que después de superar a The Gallery Panteras (4 – 0) y JoaquínMorgans (2 – 5) se quedaba de nuevo a un partido de jugar la final. La primera parte entre KDK y Autoescuela Celia fue bastante igualada, donde se impusieron las defensas al juego ofensivo. KDK se fue al descanso con una ventaja mínima, pero ya en la segunda mitad, cuando logró el 2 – 0, se hizo dueño y señor de la situación, aprovechando también el bajón de Autoescuela Celia. El partido terminó con un  4 – 0.

PacoQuedaba el último acto de esta XXXIV Maratón de Fútbol Sala, en el que se iban a enfrentar los dos equipos que protagonizaron una de las semifinales del año pasado, en la que Estudiantes consiguió llevarse el gato al agua. Ahora, la situación era bien distinta. KDK se presentaba como gran favorito, contando con toda su plantilla disponible y físicamente muy enteros. Por su parte, Estudiantes, con la experiencia negativa del año pasado, no llegaba con las mejores sensaciones y a diferencia de años anteriores, fue consciente de que esta vez su rival era más favorito que él. Así al menos se entendió viendo el planteamiento de ambos equipos. KDK salió a controlar el balón y a llevar el peso del partido, mientras que Estudiantes no daba ni un resquicio a su rival, con un gran trabajo defensivo de Dani Chaves y Carlos Gil. KDK no tenía profundidad y puso en pocos aprietos a Rivero, mientras que Estudiantes poco a poco le fue comiendo terreno a su rival y así llegó el 1 – 0, obra de Leandro, que finalizó una buena jugada. Antes del
Dani Chavesdescanso llegaría una de las jugadas clave de la final. Paco paró una contra del Estudiantes con un agarrón, sin percatarse de que ya tenía una tarjeta amarilla por una jugada anterior. El árbitro le enseñaba la segunda amarilla y KDK se quedaba antes del descanso sin el jugador que canaliza todo el juego del equipo. Poco después, Julio lograba el 2 – 0, resultado con el que se fue el partido al descanso. Tras la reanudación, Leandro volvía a marcar y a poner el 3 – 0 y fue entonces cuando la polémica hizo acto de presencia. Todo empezó con la expulsión de Montero por continuas protestas a la pareja arbitral. Poco después un pequeño encontronazo dentro del terreno de juego terminó en una tangana en la que se vieron escenas tensas, alguna que otra agresión y muchos nervios. KDK se desquiciaba y tiraba la final a falta todavía de 17 minutos. Esto dejó muy tocado al KDK, que aun Copa de campeónasí, y con los jugadores menos habituales en esta maratón, fue capaz de rehacerse, de recortar distancias con los goles de Chema y Lolo y de meter el miedo en el cuerpo a Estudiantes, que de nuevo veía los fantasmas del año pasado. Keki estrelló el balón en un poste de la portería de Estudiantes en unos últimos minutos de infarto y emoción, en los que Estudiantes pudo aguantar el empuje y derroche de coraje del KDK. Los estudiantiles se quitan un gran peso de encima, un lastre de 13 años en los que incomprensiblemente no habían ganado ningún título de la Maratón, a pesar de ser uno de los dominadores del fútbol sala ubriqueño. Dani Chaves recogía el premio al mejor jugador y la familia del que fuera alma de Estudiantes, Cristóbal Aguilar, recogía el trofeo que fue dedicado a su memoria.